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miércoles, 10 de septiembre de 2014

20 AÑOS: 2002

Estamos celebrando el 20º aniversario de Balletin Dance, un hito en la historia de una revista especializada en danza en la República Argentina. Una vida. Por ello realizamos una revisión histórica, que extracta sintéticamente algunos acontecimientos que pasaron por nuestras páginas en las últimas dos décadas. Cada vez más cercanos, serán cada vez más breves.

No queremos dejar de agradecer, al revivir algunas anécdotas, a todos aquellos que nos acompañaron en este recorrido, en todas las áreas que componen a esta empresa, y por supuesto a los auspiciantes, porque ha sido su apoyo incondicional el que ha permitido esta extensa continuidad. Esperamos que disfruten de cada uno de los capítulos tanto como nosotros lo hemos hecho al crearlo y ahora al reeditarlo. En septiembre: el hostil año 2002.

 

Balletin Dance transitaba su noveno año de vida en 2002. Una época nefasta para la vida de los argentinos, que también nos tocó de cerca, aunque no logró hundirnos. Nos quedamos con varios Patacones, Lecop y cheques sin fondo con los que nos habían pagado servicios que nunca cobramos. Las papeleras aumentaron sus precios de la noche a la mañana en un cuatrocientos por ciento y solamente entregaban su mercadería con el efectivo “por adelantado”, esta fue una de las razones por las cuales desde octubre la revista cambió su formato ganando unos centímetros más de largo. El caos reinaba en todo sentido en la Argentina, pero la danza de los que no emigraron, continuaba sumamente activa. Y Balletin Dance lo reflejó en cada una de sus ediciones.

A la revista impresa se habían sumado ya varios emprendimientos satélites, que incluían una -cada vez más completa- página de internet, una revista especializada en teatro Off & On, cantidad de invitaciones como “medio especializado” para participar en jurados de selección, y para cubrir eventos y espectáculos en nuestras provincias, pero también en Europa y en el resto de América, de instituciones que confiaban en nuestro quehacer. Apoyamos y acompañamos actividades privadas que revalorizaban la danza nacional, y en abril fundamos el primer programa radial en Radio Nacional dedicado exclusivamente a difundir nuestro sector: Danza al Aire. Con emisiones los sábados desde el Auditorio de esa institución, y asistencia de público, que fue producido por Patricia Brañeiro y Balletin Dance, con conducción de Guillermo Chaves y la participación especial de Koki y Pajarín Saavedra.

La editorial por nuestro 7º aniversario, en abril, señalaba: “Años atrás escribimos que había que preguntar al arte por las soluciones colectivas. Y no nos equivocamos. Sólo una mentalidad creativa puede recuperarnos del abismo”… “Pasarán las tormentas, porque pasan siempre”, decíamos en el año 2002. “… el rol del arte es fundamental antes que suntuoso, para la salud de las personas y las sociedades”. Sobre fin de ese año asegurábamos que era difícil hacer el balance anual, “de hacerlo, debería ser un entramado complejo, absurdo por momentos, de hitos económicos, artísticos y políticos humanísimos”. Nos interesaba descubrir que la relación de Balletin Dance con los artistas y los auspiciantes, tenía un fondo de empatía ética. De valores profundos compartidos, por sobre el mero interés contractual.

Algunos productores se arriesgaron en 2002 a crear nuevos espectáculos coreográficos, otros se dedicaron a campos fuera del mundo del espectáculo, algunos quebraron, y otros se fueron igual que los artistas, a la Madre Tierra. España, que rechazaba argentinos en el mismo aeropuerto y los enviaba de regreso como si fuéramos portadores de alguna enfermedad contagiosa mortal. Así, se estrenaba Tanguera, con Mora Godoy y María Nieves en el Teatro El Nacional, excusa perfecta para conversar una vez más con la genial María Nieves; y se estrenaba El Violinista Sobre el Tejado con coreografía de Elizabeth de Chapeaurouge protagonizada por Pepe Soriano.

El Museo Nacional de Bellas Artes homenajeaba a Annemarie Heinrich el mismo año en que nos dejaba Otto Werberg, a quien ofrecimos un homenaje. Ana María Stekelman celebraba diez años de Tangokinesis, Oscar Araiz estrenaba La Cabalgata Argentina en el Presidente Alvear, Orestes en el Werld Muziek Theater Festival de Holanda cuando era director del Ballet del Teatro Argentino de la Plata (con codirección de Mario Galizzi) donde repuso tres obras fundamentales de su repertorio: Adagietto, Magnifact y Rapsodia mientras que Mauricio Wainrot estrenaba Las Ocho Estaciones en el Luna Park, y el Ballet del San Martín que dirigía (y dirige) estrenaba La Escuela Holandesa.

El Ballet Estable del Teatro Colón, bajo la dirección de Marta García, reponía la inolvidable Notre Dame de París de Roland Petit, se ofrecía un programa mixto con obras de tres coreógrafos argentinos: Lastra, Stekelman y Trunsky, y Margarita Pollini lanzaba su divertido libro Palco, Cazuela y Paraíso, Las Historias más Insólitas del Teatro Colón. Dos bailarinas de la compañía tuvieron tapa ese año en Balletin Dance: Gabriela Alberti por su inolvidable actuación en El Lago de los Cisnes y Karina Olmedo que posaba con su primer bebé en el estudio de Alicia Sanguinetti antes de estrenar La Bella Durmiente.

El año en que Esmeralda Agoglia fue nombrada ciudadana ilustre, Iñaki Urlezaga protagonizaba la Giselle de Lidia Segni y El Lago de los Cisnes en el Argentino, además de conversar con esta revista sobre los inicios del Ballet Concierto con una sesión de fotos frente a la Catedral de La Plata. Ese año también nos dejaron Clotilde Cassaretto, Eduardo Díaz Thevenon, Helda Seró, Mario Giromini Droz, Luisa Grinberg y Vicente Nebrada.

A fines de 2002, terminaba la primera edición de la beca Un Año en Buenos Aires que habíamos fundado y de la que pronto nos apartaríamos, y conversamos con los primeros becarios: Mercedes Apugliesse y Germán Marina. Detallamos los primeros subsidios otorgados por el Instituto Prodanza, debutaba la Compañía de Danza Contemporánea del IUNA dirigida por Diana Theocharidis, el mismo año en que María Fux celebraba sus 80 años de vida en danza en el Centro Cultural Recoleta. Entrevistamos a Norma Binaghi al cumplirse el 25º aniversario del Taller del San Martín y Jorge Fama inauguraba su exposición de fotografías Intemporalidades: Donn, Nureyev y Piquín.

Los ciclos de flamenco y de danza contemporánea continuaron durante ese año en varias sedes de la ciudad. Sibila presentaba Azabache y Luna, Marisa Cura estrenaba Flamenco Vivo, Alicia Fuiri y Néstor Spada se iban de gira a Japón mientras que Marcela Suez estrenaba Cante Jondo. Cecilia Gesualdo organizaba el Encuentro Danza Infanto Juvenil, una plataforma de lanzamiento para nuevos talentos cuando Danzave de Lía Furiasse celebraba sus diez años y estrenaba Caperucita Roja en La Plata.

“La Danza Como Juego y Comunicación de Cerebro a Corazón” una extensa entrevista a Noemí Coelho y Rodolfo Olguín adelantaba su nueva creación, mientras que Alejandra Radano, Alejandra Perlusky y Diego Bros estrenaban Canciones Degeneradas en la librería Gandhi; Ricky Pashkus y Chet Walker creaban la Compañía Internacional de Comedia Musical y Silvia Briem Stamm estrenaba 5 Solos y Un Grupal.

Las páginas de Balletin Dance de ese año también incluyeron investigaciones históricas y homenajes, y cantidad de reportajes, de ellos mencionaremos en este recordatorio a unos pocos: Valeria Lynch, Chet Walker, Anastasia Maximova, Mahmud Reda, Ton Simons, Emilio Martins, Joaquín Sabaté. Entrevistamos por última vez a Norma y Nydia Viola por la gira que el Ballet Folklórico Nacional realizó por Francia, Suiza y España. Y compartíamos una genial entrevista a Antonio Gades que hablaba sobre la vida y la muerte.

Violeta Janeiro dirigía el Ballet del Sur en Bahía Blanca, Beatriz Schraiber celebraba sus bodas de plata con la danza en Mar del Plata, y viajábamos para cubrir nuevamente los festivales Danzamerica y el Gran Latinoamericano de Danza en Córdoba.

Como siguiendo la tendencia anterior, muchos artistas argentinos partieron ese año, pero el éxodo fue mucho más cruel, algunos volvieron en esta última década, otros no. Luciana Croatto era la nueva elegida de Maurice Béjart (quien creaba para ella la Compañía M y la obra Madre Teresa y los Niños del Mundo protagonizada por Marcia Haydée), Joaquín Crespo era el premio revelación en el Concurso Arabesque 2002 de la ciudad de Pern, Rusia y medalla de plata en Prague International Ballet Competition. Silvana Cardell partía a Estados Unidos con una beca de tres años. Francisco Lorenzo dejaba la Argentina para unirse a la compañía de Víctor Ullate en España. Osvaldo Ventriglia continuaba radicado en Berlín desde hacía más de una década. Marianela Nuñez era nombrada Primera Bailarina del Royal Ballet de Londres el mismo año en que Ross Stretton renunciaba a la dirección del elenco. Teresa Marcaida se iba a la Juilliard, María Luciana Ravizzi al Scottish Ballet del Reino Unido, Anabella Lenzu se radicaba en Caserta Italia, y Valeria Garré con Jan Fabre en Colonia, Alemania.

De los que viajaban sin expatriarse mencionaremos en este recordatorio a unos pocos: Roxana Grintein que llevaba a su grupo El Escote de gira a Islandia, Margarita Bali ganaba el Premio Onassis a la coreografía en Grecia, Alejandro Parente representaba a la Argentina en Viena junto a Simona Noja, Gustavo Zajac impartía clases por primera vez en la universidad Point Park College de Pittsburg, Estados Unidos. Ale y Ati Castro Videla en Nueva York desarrollaban una serie de actividades artísticas, cuando Locas Margaritas mostraban Kallfu Kalul en Barcelona. Mey-Ling Bisogno estrenaba Cras Test Club junto a las también argentinas Agostina D’Alessandro e Ivana Sparti en la Casa Argentina de París. Inés Sanguinetti y Gustavo Lesgart estrenaban Canalla en Berlín.

Cisne Negro Compañía de Danza dirigida por Hulda Bittencourt cumplía sus bodas de plata, y Balletin Dance la entrevistaba en Nueva York. Gustavo Mollajoli, director del Ballet Municipal de Río de Janeiro hacía un “Balance Exitoso: Una Mirada de Reojo al País Vecino” y Débora Colker inauguraba el Festival de Joinville de aquel año con 4 x 4. En Paraguay se creaba el Ballet de la Universidad UniNorte. Gloria Castro refundaba su compañía de ballet con alumnos de la escuela Incolballet, en Cali, Colombia. En Cuba, Alicia Alonso celebraba los 70 años de su debut escénico.

Cubrimos ese año, con enviados especiales, el Festival de Miami (Estados Unidos) acompañando a la delegación argentina integrada por Raquel Rossetti, Silvina Perillo y Alejandro Parente, el Holand Dance Festival (Holanda), el Encuentro Interamericano de Danza en Punta del Este (Uruguay), el 30º aniversario del Prix de Lausanne (Suiza), el Festival de Avignon (Francia), y el bianual Festival Internacional de Ballet de La Habana (Cuba), con una nueva entrevista exclusiva a Alicia Alonso y fragmentos del discurso inaugural del Comandante en Jefe Fidel Castro.

La corresponsalía europea de Balletin Dance continuaba con sede en París, desde donde recibimos cuantiosos y valiosísimos informes, entre ellos dimos cuenta de la recuperación de numerosas esculturas de Auguste Rodin para engrosar el patrimonio del Museo Rodin de París, con cantidad de diseños inspirados en bailarinas.

La Opera de París visitaba Brasil, donde cubrimos sus presentaciones. La temporada de ese año incluía quince programas en esa temporada. La nueva estrella nombrada era Laetitia Pujol y Aurelie Dupont obtenía el Premio Benois de la Danse a la mejor bailarina. Baryshnikov anunciaba su retiro de la escena (con el ballet clásico) en París, al presentar The Show (Achilees Heels) junto al travesti multimedia Richard Move, que ofrecieron en gira europea. “Un Siglo Para una Leyenda Viva”: Leni Riefensthal cumplía cien años y estrenaba su último film Imágenes de Vida Submarina.


COLABORADORES

En el transcurso de estos 20 años el equipo de Balletin Dance se integró por muchísimas personas que colaboraron en las diferentes áreas que hacen posible este múltiple engranaje. Muchos permanecieron con nosotros durante varios años y han sido mencionados en las entregas anteriores. En este difícil 2002 se sumaron Federico Llumá, Jenny March y Mariana Goyburu. Y desde el exterior comenzamos a recibir artículos firmados por Cecilia Scalisi, Rosito Di Carmine, Luciana Jatuf y Karina Frangini.


AUSPICIANTES

Balletin Dance, fue desde sus orígenes, en abril de 1994, una publicación mensual de distribución gratuita. Se sustenta gracias al apoyo incondicional de maestros, escuelas y empresas del medio que año a año van sumándose a estas páginas con el doble fin de reconocer nuestra tarea y de promocionar sus actividades. Hemos mencionado en cada una de estas entregas, a quienes se iban incorporando como auspiciantes, y en 2002 ellos fueron: Teatro El Nacional, Producciones Diego Romay, Act & Art de Darío Petruzio, Daniel Miranda, Rosangela Silvestre, Zarabanda Danza, Cuerpomente, Andrea Lefevre, Gabriela Prado, Asociación Cocoa-Datei, Reeducación Postural Global, Encuentro Danza Terapia Egipcia, Escuela Anjali Danza Clásica de la India, Festival Interamericano de Danzas de Río Tercero, El Muererío, Soledad Bustamante, Instituto Argentino de la Danza de Olga Herrero, Radio Nacional, Estudio Danceworkers, Ana Hepner, Khmet, Caly BIelik, Koki y Pajarín Saavedra, Nahir Aram, Danza en Vuelo Santa Fe, Mimí Santapa, Por Ti Tango, Pablo Villarraza y Dana Frígoli, Adina, La Barca de Isis de Myrna Eva, Malvina Stragá, Arte2Mil Centro Cultural, Gladys Molina, Bottonificio, Escuela de Arte Graciela Carpintero, Hurlingdance, Marcelo Monsignori, Mónica Souto, Fundación Esteban Lisa, La Trastienda, Marcela Suez, Estudio Il Balletto, Conservatorio Carafi, Masaje Tradicional Tailandés, L’Thèâtre y Mina Mur.


 

 
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