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jueves, 10 de julio de 2014

Actualidad

Nuevamente…

El Teatro Argentino de La Plata anunció el mes pasado a sus nuevas autoridades

A fines de abril el presidente del Instituto Cultural de la provincia de Buenos Aires, Jorge Telerman, anunciaba a las nuevas autoridades del Teatro Argentino de La Plata, el mayor coliseo provincial, que depende de su cartera. Gabriel Senanes asumía como director artístico (había sido director del Teatro Colón cuando Telerman era secretario de cultura de la ciudad de Buenos Aires), y Sergio Beros (había sido ministro de Hacienda de su gestión como intendente de la ciudad de Buenos Aires) en reemplazo de Leandro Iglesias, que ejercía como administrador general desde comienzos de 2009.

Sorpresivamente, el mes pasado se notificó una reforma, Valeria Ambrosio será la nueva directora artística de la sala. La sorpresa no fue solamente por el poco tiempo transcurrido, sino porque Ambrosio proviene del mundo del teatro musical. Es una directora reconocida en ese género dentro de las producciones privadas, propias y ajenas, más grandes o más pequeñas (Priscilla y Pegados están actualmente en cartel).

En una entrevista realizada por Alejandro Cruz a poco de asumir, Ambrosio señaló que “desde la gobernación quieren acercar nuevos públicos a la sala. Desde ese aspecto, me gusta pensar en combinar lo establecido del Argentino con nuevas ideas, que sean tiempos de recambio, de renovación (…) Y más allá de lo que suceda en la Ginastera, la sala central del teatro, hay otros espacios que queremos activar. Por ejemplo, queremos que el Argentino se convierta en un lugar de encuentro. Para eso, la idea es proponer actividades que no tengan que ver solamente con la lírica, con el ballet y con la música clásica. Ésas son las columnas verticales del teatro, pero hay muchas otras tareas”.

El teatro está en estado crítico desde hace unos años, al punto que la temporada 2012 había finalizado con la renuncia de todos sus directores (excepto por Iglesias). Si bien los mayores reclamos son económicos, el estado de abandono edilicio que ha alcanzado es -a esta altura- una tragedia, las irregularidades financieras abren un campo para la investigación y el presupuesto no existe.

Durante todo el año pasado y lo que va de este, el Teatro Argentino continuó trabajando con gran dificultad, con directores “a cargo” de cada cuerpo artístico, que resolvieron ponerse los problemas a cuestas para sortear al menos la actividad básica que hace a un teatro de tal magnitud. Algunos de ellos fueron “nombrados” en esas direcciones al tiempo de ejercer la tarea. Casi todo se va resolviendo sobre la marcha, sin demasiada programación, y mucho de lo planificado con anticipación termina cancelándose. 

El Ballet Estable

El Ballet continuará con la dirección de Mario Silva con la colaboración directa de Claudia Pontoriero, dos artistas de la casa. De hecho desde que asumieron esta tarea han realizado más funciones de las que cualquiera podría haberse imaginado. La misma semana en que se anunciaba a Valeria Ambrosio como nueva directora, se estrenaba Nuevos Aires, un programa doble que se repitió en seis funciones, integrado por dos creaciones “modernas” de Adolfo Burgos y Mario Silva respectivamente. Efectivamente la selección de la programación y los problemas financieros están íntimamente ligados. Por lo pronto, son poquísimos los títulos de su propio repertorio que la compañía puede reponer y no hay presupuesto para nuevas producciones, por ello la única manera de seguir en actividad es con creaciones que no demanden gastos extras, ningún invitado y preferentemente ninguna escenografía.

Las secuencias de movimiento y el lenguaje corporal de ambas composiciones rondaron por estilos que podrían encasillase dentro del neoclásico, con sólida base clásica y algunas licencias de corte contemporáneo. Algunas bailarinas utilizaron puntas, otras no. Este tipo de coreografías encantan a sus intérpretes, quienes aseguraron que el proceso de creación los motivó profundamente y los consolidó como grupo, resultando un trabajo de descubrimientos sumamente enriquecedor. Todos pudieron lucirse, y actuaron de manera ejemplar, pues hubo de todo técnicamente montado expresamente para ellos: elevaciones de piernas, giros, saltos y muchos arabesques, en general, lo que todo joven bailarín desea mostrar.  

Cuerpos de Adolfo Burgos, con asistencia de Juan Manuel Ortiz, sobre música de Juan Carlos Andrenacci y Leandro Marzani, contó con un delicado vestuario de Fabiana Yalet y diseño multimedia de Guillermo Genitti (interesantes proyecciones sobre el telón de fondo de filmaciones y compaginaciones fotográficas de los mismos bailarines). Argumentalmente abstracto, el programa de mano informó que trataba sobre las experiencias de la vida humana, sus vínculos y matices. En realidad se trató de un completo ejercicio de composición coreográfica básico, que incluyó todas las reglas que hacen al oficio creador, en sus variantes de grupos, solos, dúos y tríos, con cantidad de diseños espaciales en las escenas de conjunto, unísonos, cánones y disímiles frentes para una misma secuencia.

Argentino Rock fue el segundo estreno de la noche, con la intensión manifiesta de generar nuevos públicos para el ballet, coreografía y vestuario de Mario Silva y música arreglada (en vivo sobre una plataforma al fondo del escenario) por el grupo Siete Elefantes (por cierto muy bueno) sobre reconocidos temas del rock nacional de Charly García, Luis Alberto Spinetta, Fito Páez, Virus, Soda Stereo, Los Redonditos de Ricota y Los Abuelos de la Nada, entre otros.

Con evocaciones a múltiples creaciones previas, propias y ajenas, Silva logró despertar a la audiencia con la música archiconocida por todos los argentinos, con la novedad platense de la banda de rock en vivo, amplificada. Con asistencia coreográfica de Cristian Pérez, más allá del argumento sugerido, se trató de una sucesión de hazañas técnicas, que permitieron ostensivamente, evidenciar la calidad de los bailarines que conforman a la segunda compañía de ballet de nuestro país.

Los roles principales fueron alternados entre Genoveva Surur, Aldana Bidegaray, Julieta Paul, Alejandra Baldoni, Agustina Verde, Stefanía Vallone, Mariela Milano, Darío Lesnik, Bautista Parada, Miguel Ángel Klug y Esteban Schenone.

 


 

Vacaciones de Invierno

La compañía Ballet con Humor, presenta Gran Carrusel en la Sala Piazzolla del Teatro Argentino, el viernes 11 y sábado 12 de julio, a las 20:30 hs. Con dirección general y vestuario de Adrián Dellabora, asistencia de dirección de Ángel Gómez, y Jorge Tirigall como maestro de clases (ver Balletin Dance Nº 229, marzo de 2014), este espectáculo constituye un colorido muestrario de danza clásica, moderna y autóctona, que representa en su conjunto un gran carrusel que va rotando en una noche de fiesta sembrada de estrellas.

 


 

 

 
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