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jueves, 10 de julio de 2014

 


 

20 AÑOS

2000

Balletin Dance celebra este año su 20º aniversario, es pionera en haber alcanzado esta perpetuidad en forma mensual ininterrumpida. Por ello iniciamos en abril una revisión histórica con algunos acontecimientos que pasaron por nuestras páginas en las últimas dos décadas.

No queremos dejar de agradecer en cada número, a quienes nos acompañaron en este emprendimiento, en todas las áreas que componen a esta empresa: artistas, colaboradores, profesionales y por supuesto a los auspiciantes, porque ha sido su apoyo incondicional el que ha permitido esta extensa continuidad.

Esperamos que disfruten de cada uno de los capítulos (que presentaremos con mayor rigor de síntesis en cada oportunidad), tanto como nosotros lo hemos hecho al crearlo y ahora al reeditarlo. Este mes, les presentamos el año 2000.

 

2000

Se iniciaba el milenio con nuevo presidente de la Nación Argentina. Luego de diez años de administración de Carlos Menem, asumía Fernando de la Rúa con recambios de todos los funcionarios, incluida el área de cultura. En lugar de Beatriz Gutiérrez Walker llegaba Darío Lopérfido (que aseguraba el apoyo a la danza en entrevista con esta revista), el área de danza de la Secretaría de Cultura de la Nación quedaba vacío (cargo que nunca más existió).

Enrique Olivera era el nuevo jefe de gobierno porteño con Teresa Anchorena en la cartera de Cultura. En el Colón Juan Carlos Montero asumía en lugar de Luis Ovsejevich y desaparecía para siempre el cargo de manager ejecutivo del ballet que tenía hasta entonces Jorge Fama. Poco después asumían Mario Galizzi y Guido De Benedetti al frente del Ballet Estable (por unos pocos meses). En septiembre se comunicaban nuevas reformas. Luego de las elecciones porteñas, Aníbal Ibarra era el jefe de gobierno y la Secretaría de Cultura estaba encabezada por Jorge Telerman, volvía Sergio Renán al Teatro Colón desplazando a Montero, Jorge Fama recuperaba su cargo y eran apartados Galizzi y De Benedetti. Enrique Honorio Destaville asumía como musicógrafo en el Teatro Colón, lugar que había ocupado Angel Fumagalli durante 20 años hasta su fallecimiento. Nacía el Complejo Teatral de Buenos Aires bajo la dirección de Kive Staiff.

En la provincia de Buenos Aires Raquel Rossetti presentaba su renuncia al frente del ballet del Teatro Argentino de La Plata que sería reemplazada por poco tiempo por Lida Segni, con Pedro Pablo García Caffi (el ex cuarteto Supay) como director general.

Los reiterados cambios de autoridades, sumados a conflictos gremiales (con suspensión de funciones) y financieros reforzaban un estado de crisis constante en los dos principales coliseos del país, que más allá de eso desplegaron inesperadas temporadas. Excelente fue Nuestra Señora de París de Roland Petit en el Teatro Colón con Alejandro Parente, Simona Noja, Massimo Murru y Manuel Legris. Roberto Galván montó El Mandarín Maravilloso en el Teatro Argentino de La Plata elenco que actuó también en Mar del Plata y Buenos Aires. Violeta Janeiro continuaba al frente del Ballet del Sur de Bahía Blanca que mostraba La Sylphide con Cinthia Labaronne y Omar Urraspuro.

Balletin Dance y Julio Bocca lanzaban ese año el Proyecto Intercambio, la más completa iniciativa de cooperación internacional en materia de danza, encarada junto al Estudio Julio Bocca, Ricky Pashkus y el coreógrafo norteamericano Chet Walker. Se abrían cuatro programas de becas con todos los gastos pagos (pasajes, alojamiento, comidas y viáticos): Un año en Buenos Aires, la misma destinada exclusivamente a postulantes salteños, la beca Nueva York-Buenos Aires, y la beca Jacob’s Pillow. Una experiencia inolvidable que cambió la vida de varios jóvenes argentinos y que nos mantuvo asociados por tan solo tres años.

En el año 2000, el Día Internacional del Tap se festejaba con una semana de actividades en diferentes estudios de danza y un gran final en el Centro Cultural San Martín, organizado por Diana Avellaneda contaba con la presencia de Gil Stroming y Mike Schulster. Elizabeth de Chapeaurouge coreografiaba el espectáculo de café concert para Antonio Gasalla y Carlos Perciavalle en el Teatro Broadway; Alejandra Radano, Diego Bros y Gaby Goldman estrenaban Tango Reviú en el Teatro Pigalle de Recoleta; y Noemí Coelho y Rodolfo Olguín abordaban un nuevo espectáculo en el Borges. El primer año del siglo, Estela Arcos traía el ballroom a la Argentina de la mano de la International Dance Sport Federation. Los musicales crecían en las carteleras porteñas: llegaba My Fair Lady con elenco nacional en el Teatro El Nacional, Los 101 Dálmatas y Los Miserables, entrevistamos a Michael King, el mismo año en que Gustavo Zajac regresaba a la Argentina.

Mientras Roxana Grinstein abría una nueva sala teatral dedicada a la danza, El Portón de Sánchez, Vivian Luz estrenó Anatomía Violenta con su grupo Los Celebrantes, y los cordobeses copaban Buenos Aires: el grupo Krapp y La Resaca. La compañía venezolana RajatablaDanza se presentaba en el Teatro Nacional Cervantes, se realizaba el 1º Festival Buenos Aires Danza Contemporánea organizado por el gobierno de la ciudad de Buenos Aires junto a CoCoa (que perdura hasta el día de hoy) y se promulgaba en la ciudad de Buenos Aires la Ley de Danza “Régimen de Fomento para la actividad de la danza no oficial”: nacía el Instituto Prodanza. Inédito en Argentina: la televisora pública (entonces ATC), transmitió un ciclo de video danza dirigido por Silvina Szperling y Margarita Bali. Cuando Mauricio Wainrot estrenaba Un Tranvía Llamado Deseo, protagonizado por Laura Cucheti y Francisco Lorenzo, y la Nouvelle Danse desembarcaba en el San Martín: John Wisman montó Ostacoli y Ginette Laurin En Dedans.

Ese año preparamos un informe minucioso sobre la escuela de danza del Teatro Colón, Balletin Dance se internó en aulas y pasillos del Instituto Superior de Arte, formadora de muchos de los mejores bailarines del mundo. Se realizó Aprenda a ver Ballet, una iniciativa de Lidia Segni que contó con el aval de la Secretaría de Educación Artística del gobierno de la ciudad de Buenos Aires con un espectáculo coreográfico realizado en Plaza de Mayo y la actuación del Ballet Juvenil, Cecilia Kerche y Luis Ortigoza.

Laura Winter coreografiaba Noches de Baile debajo de la cubierta del Buque El Vapor de la Carrera en La Boca, cuando Ariadna y Federico Naveira, niños aún, encabezaban la compañía Tango con Niños en centros emblemáticos del 2 x 4; Stekelman estrenaba Valses y Trenes en el Teatro Maipo y la primera obra de Milena Plebs, Romance de Barrio protagonizada por Aurora Lubiz y Gustavo Firpo en el Margarita Xirgu, contó con la presencia de Robert Duvall en el estreno.

El espectáculo infantil La Cenicienta de Yamil Ostrovsky cumplía 50 funciones en el Centro Cultural Adan Buenosayres y Graciela Ríos Saiz homenajeaba a Angel Fumagalli a un año de su muerte. Para celebrar los 25 años de la creación de las escuelas de arte dependientes del gobierno de la ciudad de Buenos Aires se realizó un espectáculo en el Teatro Colón, integrado por los alumnos de todas ellas.

Un acontecimiento histórico se vivió con la celebración de los 10 años del Ballet Argentino de Julio Bocca, que trajo el estreno a Latinoamérica de obras de George Balanchine, Marta Graham y Kevin O’Day al Teatro Coliseo. Meses más tarde preparamos el informe “Tres coreógrafos para el Ballet Argentino de Julio Bocca”: Marcela Criquet, Attila Egerhazi y Ana María Stekelman, el mismo año en que el genial bailarín estrenaba Fosse en Nueva York a poco de morir Gwen Verdon.

Los reportajes continuaron ocupando un lugar primordial en Balletin Dance durante el año 2000. Kevin McKenzie (director del ABT), Jean-Christophe Maillot (director de los Ballets de Montecarlo), Sergiu Stefanschi (maestro del Ballet Nacional de Canadá), La Ribot, entre tantos otros dejaron sus testimonios en nuestras páginas. “Cuatro coreógrafos fundamentales” trajo a las páginas de esta revista entrevistas exclusivas con Hans van Manen, John Neumeier, John Taras y Edward Villela. En Chicago conversamos con el presidente de la Rudolf Nureyev Dance Foundation que se sumergía en aspectos de su vida y su carrera.

Con la Gira 2000, Un Príncipe en la Argentina, Iñaki Urlezaga recorrió trece ciudades argentinas, finalizando en el Luna Park junto a Eleonora Cassano. Ya entonces pregonaba un trabajo conjunto que sumara esfuerzos privados y estatales. Ese año también bailó en Uruguay, Japón, Cuba y por su puesto en el Reino Unido, donde era primer bailarín del Royal Ballet.

La creciente actividad vinculada a la danza española, creaba un nuevo ciclo de flamenco en el Centro Cultural Recoleta, la visita de grandes artistas, entre los que se cuenta Mayte Bajo convenció a esta revista para hacer un informe pormenorizado de la actualidad: “La ¿Moda? Ibérica” con Sibila Miatello, Graciela Ríos Saiz, Omar Urraspuro, Mónica Galli, Marisa Cura, Alicia Fiuri y Néstor Espada.

A los 91 años, Otto Werberg presentaba su último libro “Cartas a Futuras Etoiles” en el Centro Cultural Borges, el año en que moría Estela Deporte; María Fux con 78 años, relataba su recuperación con el espectáculo Después de la Caída... El Ballet Folklórico Nacional cumplía diez años de vida, Juan Carlos Copes celebraba cincuenta años junto al tango en el Teatro Avenida bajo el título El Bailarín del Siglo, Hugo y Marina Jiménez festejaron en su provincia los treinta años de su Ballet Salta y Tamara Grigorieva era homenajeada por la Academia Argentina de Música.

Maximiliano Guerra creaba en el año 2000 el Ballet del Mercosur que debutó en Montevideo con La Sylphide de Mario Galizzi, protagonizado por Erica y Herman Cornejo y recibía a Balletin Dance en su casa de Milán donde se explayó sobre la lesión y recuperación de su tendón de Aquiles.

Grandes visitas llegaban ese año a nuestras tierras, que sirvieron para que Balletin Dance ofreciera reportajes a sus directores y primeros bailarines. El Aterballeto dirigido por Mauro Bigonzetti con actuaciones en Buenos Aires, Rosario, Córdoba y Mendoza; el Mozarteum Argentino traía al Ballet de Hamburgo al Teatro Colón con John Neumeier a la cabeza. Silvia Gsell adelantaba las presentaciones de Lord of the Dance de Michael Flatley en Buenos Aires, desde Detroit, Estados Unidos. Roseli Rodrigues traía a Raça Cia de Dança, llegaban El Farruquito y El Torombo por primera vez a nuestro país, Julyen Hamilton, Sara Baras y Rebecca Hilton, entre tantos otros.

Desde las páginas de Balletin Dance continuamos informando las actividades de las provincias argentinas: el milenio se inició el 1º de enero a las cero horas desde Ushuaia con la actuación de Julio Bocca, Eleonora Cassano, el Ballet Argentino y la compañía Tangokinesis transmitido en directo a todo el mundo. El Ballet de Córdoba dirigido por Carlos Augusto Flores estrenaba El Cascanueces con elenco ruso, Alejandro Cervera Petrouschka y dialogamos con Carlos del Franco director del Teatro del Libertador sobre los nuevos lineamientos de la conducción cultural de la provincia mediterránea. El Ballet de Tucumán dirigido por Mónica Michal mostraba Coppelia de Liliana Belfiore. En la Quebrada de Humahuaca, Jujuy, la asociación El Séptimo inauguraba el anfiteatro al aire libre y comenzaba a edificar una sala teatral que llevaría el nombre de Jerzy Grotowsky, un complejo de investigación, desarrollo y producción teatral encarado por El Baldío y Viajeros.

La situación nacional endurecía la necesidad de emigrar de los jóvenes talentos, mientras más y más instituciones extranjeras trasladaban su mirada a la Argentina para fortalecer vínculos de intercambio, o mejor dicho para llevárselos cada vez más tiernos. Así, diferentes misiones traían al país al Coordinador Nacional de Danza de México mientras que Samuel Wuersten en Holanda aseguraba estar “Con los ojos en Argentina”.

Ofrecimos cantidad de informes provenientes del exterior que mostraban un futuro venturoso para quienes prefirieran desarrollar una carrera profesional de trascendencia. Entrevistamos a Marian Sarstädt, directora del Nederlands Dans Theatre en La Haya, Holanda, el año en que Jirí Kylián cumplía 25 años con la compañía; al argentino Carlos Iturrioz, asistente de Nacho Duato al crearse la formación joven de la Compañía Nacional de Danza de España, el año en que el director cumplía su primera década al frente del elenco; al argentino Eduardo Bertini mano derecha de John Neumeier y en una nueva conversación con Maurice Béjart en Lausanne adelantaba el estreno argentino de Che, Quijote y Bandoneón con el Grupo 13 que ofreció once funciones en nuestro país. “Una Mirada a un Modelo que Funciona Bien” fue el informe especial del Ballet de la Opera de París con entrevistas a Brigitte Lefevre y a Claude Bessi directoras del cuerpo de baile y de la escuela respectivamente. Y cubríamos una vez más el prestigioso Prix de Lausanne en Suiza.

Ese año partieron de la Argentina Alma Edelstein y Cristian Abad (primeros argentinos becados por la Fundación Pierino Ambrosoli), Celia Millán era elegida por Gonzalo Galguera para integrar el Anhaltisches Theater Dessau en Alemania, Andrea Rossi, Sabrina Sansone y Darío Vaccaro se iban becados al Jacob’s Pillow de Estados Unidos. Florencia Chinellato y Florencia González a Alemania, Natalia Naidich Imhof a Francia, Natalia Bonansea y Jorgelina Marien Ferreri a España, Andrea Pumar a Estados Unidos. En julio Hernán Piquín se iba del país para poder bailar (al Ballet de San Francisco), en vistas a la parálisis que sufría el Ballet del Colón por la cancelación de todas las actuaciones anunciadas. Agustina Galizzi y Analía Barruque partían rumbo a la compañía Nacional de Danza de México.

Por otra parte, nuestros compatriotas seguían destacándose en el exterior en todas las manifestaciones de la danza. Raquel Rossetti llevaba a Silvina Perillo y a Alejandro Parente a la Gala Internacional de Ballet de Miami, Pilar Alvarez y Claudio Hoffmann ganaban el premio a la mejor coreografía Viva 2000 en Israel por su espectáculo Tango Metrópolis. Julio Bocca integraba por primera vez el jurado de un concurso internacional en la Gran Manzana, la Competición Internacional de Ballet de Nueva York, que se realizaba cada tres años. Susana Tambutti obtuvo el Premio de la Ciudad de Holguín de 1999, en Cuba por su obra Muerte Prevista en el Guión. Twyla Tharp elegía a Paloma Herrera (que había celebrado el 21 de diciembre del año anterior, su cumpleaños 24 en el Salón Dorado del Teatro Colón, al presentar su actuación en La Bella Durmiente junto a Ethan Stiefel) para estrenar una obra anónima en Nueva York. El cuerpo de danzas del Centro Superior de Arte Sylvia Gulizia se iba de gira a España por segunda vez y Los Malagueños (Rita Caride y Paco Muñoz) viajaba a la Península Ibérica para participar en los festivales de verano. Amir Thaleb y Tamalyn Dallal estrenaban Infinito en Miami junto a la Mideastern Dance Exchange, que luego mostraron en Argentina. Laura Hidalgo era galardonada en la Competición Internacional de Ballet de Varna, Bulgaria. Inés Sanguinetti partía de gira a Alemania con Gustavo Lesgart, además de realizar una gira patagónica con Hacete la que Tenés Guantes y cuatro integrantes de su Fundación Crear Vale La Pena (de la Villa de La Cava) actuaban en la Universidad de Regina en Canadá. Jorge Rizzardi fue premiado en el Concurso Solo Solos de La Habana, Cuba. Cervera viajaba a la Opera de Genova para montar la escena danzada de la ópera Fausto de Gounod con reggie de Beni Montresor. Rodolfo Lastra era invitado nuevamente por Alicia Alonso para montar una creación al Ballet Nacional de Cuba. La Compañía de Arte Argentino de Pilar Bravo Hansen y Víctor Giusto emprendía una gira de dos meses a Japón con un espectáculo de tango.

Cubrimos el estreno en Montevideo de Las Dos Caras del Tango de María Inés Camou en la sala Zitarrosa, cuando en Brasil se comenzaba a edificar el moderno complejo del Centro Coreográfico (3700 m2, para albergar un teatro, salones, locales comerciales, bar, departamentos para residentes y centro de documentación) en Río de Janeiro. Gustavo Mollajoli adelantaba la temporada del Ballet del Teatro Municipal de Río de Janeiro al cumplirse 500 años del descubrimiento de Brasil, y proponía intercambios entre las principales compañías de Argentina, Brasil y Chile. Cubrimos ese año casi toda la temporada del ballet carioca, las funciones organizadas para tal celebración con la mega-producción Floresta Amázonica de Dallal Achcar y La Bayadera de Makarova con Roberta Marquez, Cecilia Kerche, Renato Versiani, André Valadao y Thiago Soares. Además entrevistamos a Marisa Estrella presidenta del Consejo Brasileño de Danza en Río de Janeiro y cubrimos el Festival danza Alegre Alegrete ocurrido en aquella pequeña ciudad del sur de Brasil donde vivimos el trabajo de la danza contemporánea en una cárcel de máxima seguridad.

En Cuba se desempolvaba Carmen, protagonizada por Lorna Feijóo y Alihaydée Carreño, Antonio Gades era homenajeado con el título Doctor Honoris Causa en Arte por el Instituto Superior de Arte de La Habana, Fernando Alonso recibía el Premio Nacional de Danza de Cuba y Alicia Alonso el Benois de la Danse por su trayectoria.

El mismo año en que se abría en Madrid el Instituto Superior de Danza Alicia Alonso, el presidente de Rusia Vladimir Putin removía a Vladimir Vasiliev como director del Teatro Bolshoi de Moscú. Y en Estados Unidos, cuando se suspendieron todas las actividades de la Compañía Martha Graham (compañía, escuela y grupo juvenil) por conflictos financieros y problemas de derechos de autor, Hernán Justo se retiraba como bailarín full time del North Carolina Dance Theatre, y Sergio Neglia estrenaba con su propio elenco Romeo y Julieta en Nueva York.

El año 2000 finalizó en Balletin Dance con una nueva mirada sobre el cambio de milenio. Ramiro Guerra ofrecía en diciembre el informe “100 años de Danza Mundial”, con una recopilación histórica de la danza moderna del último siglo del último milenio, Miguel Cabrera ofrecía la investigación “Teoría de una Práctica en el Umbral del Tercer Milenio”, con la historia del ballet y Paulina Ossona sintetizaba escuetamente la historia de la danza moderna en nuestro país.

 


 

AUSPICIANTES

Nuevos maestros, escuelas y empresas del medio se sumaron año a año a las páginas de Balletin Dance, tanto como muestra de apoyo y reconocimiento a nuestra tarea, como por la seguridad de que las publicidades sirven a la promoción de sus actividades, tal el caso de quienes nos acompañan desde nuestros inicios, allá por abril de 1994. Hemos mencionado en cada una de estas entregas, cronológicamente, a quienes se iban sumando como auspiciantes, y en el año 2000 ellos fueron: Tour Service, Philip Beamish, Estudio Dancers de Bernal, Pausa Factory, Espacio Cultural Barbaro, Darío Dorzi, Alicia Sampayo, Clara Giannoni, Instituo Nueva Danza de Graciela Sposito, Almagrodanza de Alejandra Cosín, Cidinha Fursan, Graciela Martínez, Arte XXI de Guido De Benedetti, Asociación Española de Belgrano, Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, Estudio Cabello, Centro de Arte y Educación Pepe Cáceres, Danza Viva de Cristina Gómez Comini, Estudio de Danza y Artes Escénicas de Graciela Forzatti, Alba Mercé, Andrea Fernández, Taller de Arte Contemporáneo de Belgrano, Centro de Elongación Valentinov, Swissair, Darío Petruzio, Jackie Du Port, Bailarines Asociados de la Provincia de Buenos Aires, Le Parc Gym Caballito, Silvia Kaspar, Ana Colle, Sala de Ensayo en Zona Norte, Estudio Mirta Furioso, Danza Nueva Generación, María Montalbano, Zafira, Club del Arte de Alejandra Fontán, Alejandra Díaz, Natalia Aizenberg, La Romería, Yolanda Heredia, Patricia Frione, Centro de Reeducación Postural, Helsinki International Ballet Competition (Finlandia), Étoiles, Danza & Arte, Instituto Privado de Gimnasia, Danza y Artes Vivas, Verónica Pagola, Evaristo Ramos, Pilar Alvarez & Claudio Hoffmann, Cristina Gigante, Estudio Alas de Hugo Salvatierra, Espacio Artístico Colette, Estudio Integral de Danzas Les Étoiles, María Elina Alta Costura, Mauricio Carlsen, Viviana Doynel, Unidad Kinésica Integral y Reverso de Carla Berdichevsky.

 


 

COLABORADORES

Muchísima gente ha colaborado con Balletin Dance en estos 20 años, en todas las áreas (que cada vez son más): producción de contenidos, servicio de información, logística, impresión, preimpresión, encuadernación, legales, administración, software y hardware. Muchos integraron este equipo durante varios años y han sido mencionados en las entregas anteriores. En el año 2000 se sumaron: Arnaldo Colombarolli, Gustavo Skliarevsky, Jorge Pinamonti, Luz Zubieta, Gustavo Barros, Silvina Szperling y Liliana Belfiore. Desde el exterior nos enviaban por primera vez informes Paul Cavalié y Petra Kislinger.

 


 

 

 
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