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Cuba: Encuentro de Academias Imprimir E-Mail
martes, 10 de junio de 2014

Internacionales | Cuba

Talentos Jóvenes del Ballet en La Habana

Por Mercedes Borges Bartutis

Del 12 al 26 de abril se realizó el XII Encuentro Internacional de Academias para la Enseñanza del Ballet 2014 y su Concurso Internacional para estudiantes, en La Habana, organizado por la Escuela Nacional de Ballet de Cuba que dirige Ramona de Sáa 

 

Cuba ha sido una productora enorme de bailarines de todo tipo, pero ha sido de manera excepcional una formadora de intérpretes de ballet. Tantos, que aunque su éxodo permanente afecte la calidad de las temporadas, no ha hecho que cierre ninguna de las compañías que existen en la Isla.

La Escuela Nacional de Ballet, ubicada en la hermosa mansión de Prado y Trocadero de la Habana Vieja, es una fuente que alimenta principalmente al Ballet Nacional de Cuba. Su tradición en la formación de bailarines ha llevado a los estudiantes a concursos de renombre en el mundo. De la mano de su directora Ramona de Sáa, allí se formó Carlos Acosta -entre tantos otros-, su exitosa carrera le ha servido para dar la vuelta al mundo pero él siempre regresa con empresas colosales y proyectos con los cuales no ha dejado de soñar.

Cuando terminó en La Habana el Encuentro Internacional de Academias para la Enseñanza del Ballet 2014 y su Concurso Internacional para estudiantes, quedó demostrado que fue una concurrencia de fuerte presencia internacional (participaron unos 700 extranjeros de 15 países), pero sobre todo dejó el buen sabor del reencuentro de maestros veteranos de la escuela y sus discípulos que hoy viven en las geografías más increíbles de este planeta. Son bailarines cubanos que han ido formando sus propias academias o trabajan en universidades estatales u otras instituciones reconocidas.

Fueron dos semanas de mucho trabajo en los salones de la escuela. Era difícil caminar por los pasillos con tanto ajetreo de estudiantes y maestros, que se movían entre ensayos y clases. Muchos que hacía tiempo no se veía, como a Helgar Brito y Ariel Terrero, ambos bailarines del Ballet Nacional de Cuba en los ‘80 del pasado siglo, o Roberto Machado y Osvaldo Beiro, primeras figuras del Ballet de Camagüey, en aquella época gloriosa dirigido por Fernando Alonso, maestro fallecido en 2013 y al que estuvo dedicada la cita este año.

El Encuentro Internacional de Academias para la Enseñanza del Ballet es un intercambio que no tiene similar alguno en el país. Ambicioso y colosal pero sobre todas las cosas, hermoso, su agenda incluyó funciones y talleres de ballet, composición coreográfica, repertorio, preparación física, teatro infantil, danzas de salón, puntas, danza moderna y folklórica, dúo clásico, maquillaje, acompañamiento musical en la clase de ballet, crítica, y metodología de la enseñanza de la escuela cubana de ballet, impartido especialmente por Ramona de Sáa.

El concurso se desarrolló en el Teatro América para la categoría Infantil y en la sala Avellaneda del Teatro Nacional de Cuba, para los niveles Juvenil, Intermedio y Avanzado (estas dos últimas con modalidad Variación y Pas de deux). La mayoría de los premios, en casi todas las categorías, fueron a dar a manos de estudiantes cubanos pertenecientes a las escuelas de La Habana y Camagüey, focos cardinales del ballet en Cuba. Sin embargo, algunas de las principales medallas que recayeron sobre los jóvenes intérpretes extranjeros tenían un respaldo singular.

El Grand Prix reconoció el trabajo limpio y virtuoso de la mexicana Paulina Guraieb, quien conquistó el corazón del público con sus piruetas casi dibujadas y también se llevó el oro en la categoría Avanzada, modalidad Pas de deux. Su compatriota, Ivana Bueno, obtuvo la medalla de oro en la Juvenil. Ambas son entrenadas por la maestra cubana Adria Velásquez, pedagoga de prestigio y probada calidad, que radica hace algún tiempo en México.

Soberbios y perfectos fueron los saltos de Francisco Serrano, de 17 años radicado en Sarasota, Estados Unidos. Nacido de padres cubanos, Serrano comenzó tarde en el ballet. Entrenado por sus padres (Ariel Serrano y Wilmian Hernández, ex bailarines del Ballet de Camagüey), a los 13 años se decidió a enfrentar un mundo que para los suyos es el sustento de la familia. Hoy, Panchi como le dice su familia, ha conquistado el oro masculino de la categoría Avanzada en el concurso de La Habana, y poco antes el mismo galardón en el Youth America Grand Prix de Nueva York, lo que le valió una beca para estudiar en la escuela del Royal Ballet de Londres, a la cual asistirá este año.

Algunos de los estudiantes cubanos que se llevaron los principales puestos en el medallero, ya habían hecho lo suyo en el Concurso Internacional de Ballet de Sudáfrica y lo volvieron a repetir en La Habana. Sobresale Rafael Quenedit, un joven que se fue a casa con el oro y Premio a la Maestría Artística.

Aunque fueron dos semanas de mucho trabajo, la cobertura de prensa fue prácticamente nula. La prima ballerina assoluta Alicia Alonso estuvo presente en la gala dedicada al Ballet Nacional de Cuba, y Julián González, ministro cubano de cultura, asistió a la clausura.

En 2015, La Habana será sede nuevamente del Encuentro Internacional de Academias para la Enseñanza del Ballet y el Concurso Internacional para estudiantes. Ramona de Sáa, cada año, logra mayor convocatoria entre maestros de todas partes y sus antiguos alumnos, que hoy difunden la tradición de de la escuela cubana de ballet por todo el mundo. 

 

Premios

Oro en Categoría Infantil (12-13 años): Leticia Nayely (México) y Harold Méndez (Cuba). Oro en Categoría Juvenil (13-14 años): Ivana Bueno (México) y César Josué Ramírez (Cuba). Oro en Categoría Intermedia (15-16 años), modalidad Variación: Ana Marta Zamora (Cuba) y Mayna Miranda (Cuba); modalidad Pas de deux: Laura Alejandra Tosar (Cuba) y Brian Gómez (Cuba). Oro en Categoría Avanzada (17-19 años), modalidad Variación: Desierto (femenino), Francisco Serrano (Estados Unidos); modalidad Pas de deux: Paulina Guraieb Abella (México) y Francois Llorente (Cuba) y Rafaél Quenedit (Cuba).

Revelaciones: Categoría Infantil: Pablo de Jesús (Cuba), Categoría Juvenil: Cesar Josué Ramírez (Cuba). Mejor pareja: Daniela Favelo y Raúl Miranda (Cuba). Maestría Artística: Rafael Quenedit (Cuba). Grand Prix: Paulina Guraieb (México)

 


 
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