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jueves, 10 de abril de 2014

Entrevista

Un Nacimiento Histórico

Por Agustina Llumá


A fines de marzo debutó en el Teatro Coliseo de la ciudad de Buenos Aires la compañía Danza Por La Inclusión, un ambicioso proyecto encarado por el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación encabezado por Alicia Kirchner

Cuando esta revista celebra sus dos décadas de existencia nace en nuestro país un nuevo elenco de danza nacional, el primero en la historia argentina en materia de ballet, que además apuesta a la inclusión social. “A la hora de transformar la realidad, la creación comunitaria, los distintos modos de decir y hacer, favorecen el despliegue de las capacidades individuales y colectivas, generando una espiral inclusiva apoyada en la producción estética y la práctica artística”, indicó la Ministra Alicia Kirchner al referirse a la creación del cuerpo de baile.

La dirección de Danza Por la Inclusión recayó en Iñaki Urlezaga, quien en un alto de sus ensayos, dialogó con Balletin Dance sobre este proyecto, que sin dudas marcará un antes y un después en la historia de la danza argentina. “En cualquier lugar del mundo crear una compañía de 60 bailarines -con todo lo que implica- es fundamentalmente algo hermoso, fantástico, yo lo celebro todos los días desde que me convocaron para hacerlo” aseguró el director.

Podría resultar llamativo que la compañía no haya nacido en el seno del Ministerio de Cultura. Iñaki Urlezaga confiesa que está comenzando a conocer y a comprender al Ministerio de Desarrollo Social del que depende el elenco, como una continuidad de aquel trabajo iniciado por Eva Perón junto a las Damas de Beneficencia, que tan profundamente trabajaron en acción social. “El hecho de que no haya nacido en cultura hace que tenga otra mirada y otro contexto social, otra forma de integrarse dentro de la sociedad. No se reduce a contratar a bailarines, músicos, peluqueros, vestuaristas, sino que lo toma desde un lado mucho más social, donde hay cinco cooperativas de trabajo que hacen la ropa y otras tantas la escenografía, hay bailarines que se seleccionaron en todas las provincias y vamos a trabajar con un sinfín de orquestas escuela que pertenecen al Ministerio de Educación”.

Durante todo el año pasado se realizaron audiciones en las provincias argentinas para seleccionar a la primera formación del elenco federal, que debía integrarse con artistas más y menos experimentados. Algunos subirán a escena por primera vez en sus vidas, mientras que otros ya están consolidados profesionalmente “no quería una compañía de niños”, explicó. De los 1500 postulantes (pasará un tiempo hasta lograr que el cuerpo de baile adquiera una identidad propia unificada), los preseleccionados participaron en una instancia final en Buenos Aires. En esta primera etapa, la formación cuenta con cuatro primeros bailarines (María Celeste Losa, Eliana Figueroa, el propio Urlezaga y Matias Iaconiani) y el resto componen el cuerpo de baile. “Espero que después, sea en mi gestión o la gente que venga detrás y la continúe, se siga profundizando, mejorando, que la excelencia de la compañía, sea cada vez más alta. Está todo por empezar”, afirmó Urlezaga.

Todas las actividades del elenco serán con entrada gratuita y además de los espectáculos en cada punto al que lleguen dictarán clases y talleres. “El sueño de la compañía es estar cerca de la sociedad, que se presente con la mejor y más alta calidad que se pueda ofrecer, para que la gente tenga cierta admiración y un gran respeto por el trabajo de los artistas, que están cobrando un sueldo que proviene de los impuestos de todos los ciudadanos. La posibilidad -bellísima- es seguir encontrando talentos en el interior, que sea nuestro semillero, vamos a estar yendo a capacitar a los maestros para que puedan tener una mejor calidad de enseñanza y/o de aprendizaje, y que en el día de mañana puedan incorporarse a la compañía. En este mundo globalizado en el que creemos que estamos todos, no lo es con todo el mundo, hay muchas dificultades en el interior, para muchos no es tan fácil. Por eso digo que esto recién comienza”, recalcó.

Para Iñaki Urlezaga su misión es tan novedosa como es el mundo del ballet para el Ministerio. “Todos vamos a irlo descubriendo, yo tengo mucha experiencia en bailar y en dirigir, pero jamás trabajé para el Estado. En Inglaterra solamente es público el 49 % y el resto es privado”. Danza por la Inclusión tendrá su sede propia, en el Centro Cultural del Bicentenario que se inauguraría a mitad de este año (la ambiciosa obra del ex Correo Central, que alberga a La Ballena Azul, una sala de conciertos para dos mil espectadores, además de cuantiosas salas de ensayo y de exposiciones, que será sede de los elencos nacionales de música y danza).

Los orígenes del emprendimiento surgieron hace dos años, “no me gusta perder eso de vista” señala puntualmente en la conversación. “El Ministerio de Desarrollo Social me convocó para hacer una serie de clases para chicos del interior, y creo que fue eso lo que determinó la creación de la compañía, que realmente existe porque el Ministerio -fundamentalmente la ministra- vio el entusiasmo que genera el ballet en la gente y la necesidad de crearla”. 

 

TEMPORADA INAUGURAL

La temporada 2014 está estructurada en cuatro ciclos, cada uno de ellos corresponde a un programa nuevo y contará con una orquesta diferente, al igual que el Director de Orquesta. Se contemplan 24 funciones en el Teatro Coliseo de la ciudad de Buenos Aires y otras tantas “o más” en el interior del país.

El primer programa que marcó el debut del elenco, va desde el más puro romanticismo académico hasta un estreno encomendado especialmente para la ocasión y cuenta con la participación de la Camerata San Juan conducida por el prestigioso Gustavo Plis Sterenberg. Chopiniana (Fokine-Chopin), El Combate (Dollar-De Banfield), el pas de deux de Sylvia (Urlezaga-Delibes) se alternará con el de La Traviata (Urlezaga-Verdi) y para finalizar Un Lugar Llamado Gaité de Celia Millán. “Ella ha hecho con la música de Gaité Parisienne un ballet ambientado en un café de los años ‘50 en Buenos Aires”. 

 

EQUIPO DE TRABAJO

Esta entrevista se realizó pocos días antes del estreno, el clima de trabajo en la sala de ensayo provisoria de la ciudad de La Plata, era muy ameno, se respiraba en el ambiente aquella adrenalina propia de un proyecto que nace, con mucha historia por delante, con voluntades reunidas, con variadas ambiciones, con universos descubriéndose.

Iñaki Urlezaga está distendido, lo respalda un equipo de trabajo que le permite mantener esa tranquilidad. Un poco es la continuidad de su propio elenco, Ballet Concierto, que le ha dado experiencia más que suficiente en gestión, aunque haya sido en escala reducida. Durante esta conversación (mate en mano) que tuvo lugar al finalizar una de las jornadas, las señoras de las cooperativas de trabajo iban trayendo sus vestuarios. Era la primera vez que confeccionaban trajes de ballet. Nela (la madre de Iñaki) las atendía familiarmente, coordinando la tarea.

El grupo se integra con Lilian Giovine (su tía, asesora artística), Adriana Gancedo, Analía Sosa Guerrero, Luis Miguel Zuñiga y Claudio González como maestros ensayistas (“dos mujeres y dos varones”, aclara). “Después está toda la parte de producción, que se encarga de gestionar que el Ministerio pueda resolver todo con la idoneidad adecuada, por suerte en eso cuento con la ayuda desde todo punto de vista de Marianela, mi hermana”. Se suman Lucrecia López Doyhenard y Mariana Roggiero (producción), María Alicia Querejeta (coordinadora), Carlos Quiroga (regente), Rodolfo Héctor Sorbi (asistente) y María Marta Ferrarini y Carolina Díaz (kinesiólogas).

“Aún no somos los 60 integrantes que tenemos que ser”, aclara el director. Se seleccionaron 50 bailarines y los próximos diez serán incorporados ni bien finalice la temporada en el Teatro Coliseo de Buenos Aires. “Cuando termine esta primera etapa y pasemos este primer cimbronazo, veremos qué le hace falta a la compañía”.

 

FUTURO

Con Danza Por la Inclusión “hemos trabajado en forma anual, tenemos presupuestado y avalado todo el primer año” explicó Urlezaga, sin adelantarse al resto de 2014 que anunciará Alicia Kirchner oportunamente, “y tenemos encarpetado y aprobado verbalmente el segundo año”, confirmó.

“La compañía va a tener indudablemente un estilo clásico, pero actual, con un sello propio. En la segunda etapa voy a estrenar una obra basada en la película argentina Dios se lo Pague, que estoy preparando desde hace cinco años y será el primer trabajo grande e integral del elenco, en tres actos. De ahí quiero ir despegando, que tengan un repertorio universal, pero fundamentalmente también uno propio, con obras que yo pueda ir gestando”. Luis Gorelik ha tenido a su cargo el arreglo sinfónico que permitió reunir partituras de Tchaikovsky, Shostakovich, Prokofiev y Katchaturian, para relatar coreográficamente al film: “es un drama muy filosófico, muy humano y en todas esas músicas rusas encontré las vicisitudes humanas que necesitaba para hacer las escenas que conlleva la obra”.

“Cuando las cosas suceden genuinamente -dice el bailarín-, todo funciona mejor y todo es más fácil. Esta compañía es un deseo del Ministerio que vio que había una necesidad en la sociedad, en los jóvenes, y que como dice Alicia muchas veces, la política es mejorar la calidad de vida de la gente”. Sin dudarlo “el Ministerio realmente ha dispuesto mucha entrega, mucho dinero y mucha dedicación” aseguró Urlezaga. “Todo pasa por el Ministerio, a nivel nacional (y ellos hacen diez millones de cosas, es admirable), entonces organizo todo con previsibilidad y soy bastante meticuloso, para que todo pueda ser resuelto”. Por otro lado, “cuidar el dinero es muy importante, porque sale de los impuestos que también yo pago, y porque nos permite tener más flexibilidad para hacer mejores y más cosas”.


Cuando lo convocaron para encabezar esta gestación Iñaki Urlezaga lo dudó un poco. “No estaba en mis planes, jamás imaginé que el Ministerio de Desarrollo Social me iba a llamar para hacer una Compañía Nacional (me parecía algo bastante lejano en Argentina), y tenía intensiones de seguir bailando unos años más, no te digo muchos, pero de no terminar antes de tiempo mi carrera artística. Una cosa es bailar y dirigir a la vez de forma privada y otra de forma tan grandilocuente. Entonces llamé a Tamara [Rojo] a Inglaterra y le pregunté cómo hacía ‘¿se puede hacer sin dejar tu vida dentro?’. Después consulté con otras personas. Para mi era una oportunidad demasiado importante para dejarla pasar, tengo el respeto del Ministerio de hacerlo a mi manera, con las necesidades que creí necesarias (ojalá que tenga un largo futuro, que se cimiente bien y que la gente que venga detrás mío pueda seguir adelante como en cualquier otro ballet). Mi función ahora no es ocuparme de mí, es ocuparme de la compañía”.

 


 

“Yo nunca he estado concentrado en mi ombliguito como bailarín, he visto mucho más, siempre he tratado de aprender desde todo punto de vista, y eso es lo que me ha abierto mucho la cabeza y me ha permitido hacer muchas más cosas, más allá de mis piruetas arriba del escenario”.

 


 

 

 
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