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jueves, 10 de octubre de 2013

Entrevista

Bailar Volando

Por Natascha Ikonicoff

 

La compañía de Danza Aérea de Brenda Angiel, fundada en 1994, presenta una nueva obra creada en conjunto con el reconocido coreógrafo estadounidense Doug Varone en el Next Wave Festival, que tendrá lugar en la Brooklyn Academy of Music del 10 al 13 de octubre

 

Un día antes de su viaje a Estados Unidos, Brenda Angiel recibió a Balletin Dance en su casa, un lugar impregnado del aroma a creatividad. Ella, cómoda pero elegante, transmite serenidad con su mirada afable y una sonrisa que nunca la abandona, aunque también deja entrever un entusiasmo contenido.

¿Cómo surgió este proyecto con Doug Varone?

Conocí a Doug Varone en el American Dance Festival, y luego nos cruzamos en varias oportunidades. En junio, cuando vino a la Argentina, me dijo que quería hacer un workshop conmigo. Su compañía había sido seleccionada por Dance USA, un programa de Estados Unidos que cada año elije a dos elencos para que viajen uno por Sudamérica y otro por Asia, y a modo de cierre de sus giras, cada uno elige una compañía local para elaborar un espectáculo nuevo en conjunto.

 

¿Cómo es el espacio físico en el que se realizarán la performance?

El escenario del teatro de Brooklyn es un espacio no convencional que tiene tres frentes, la gente puede ver desde tres lugares distintos. Es bastante largo así que vamos a usar la profundidad del espacio llegando a la pared. El teatro en sí es chico, entran unas 300 personas. ¡Va a ser exclusivo! Yo lo conozco sólo por fotos y eso también es un desafío. Generalmente ensayo mis obras en mi espacio, donde tengo la escuela, y cuando hacemos funciones reproducimos en el teatro, el lugar donde ensayamos.

 

¿Cuál es el contexto de la presentación?

Todo esto está dentro de un festival que se llama Next Wave Festival, que forma parte del BAM. Es muy interesante porque se promueven todas las nuevas tendencias de danza, música, teatro y multimedia. Yo lo conozco desde que fui a Nueva York como estudiante en 1988. Nunca participé pero siempre quise hacerlo, así que estoy feliz.

 

¿Qué objetivo se plantearon?

Nos interesa encontrar alguna conjunción real entre su danza y la mía, para lo cual el resultado será una nueva danza, algo único, realmente una creación, algo diferente. El espectáculo está compuesto por tres bloques, una obra de Varone, otro de 8cho y al final el bloque de lo nuevo.

Si bien va a ser una obra muy de movimiento, tiene una cierta cosa abstracta, que conserva algo bastante humano: tiene algo de las relaciones, de los cuerpos. Yo siempre juego a estar dentro de la danza. Si bien mi elemento me permite hacer cosas que normalmente no podés hacer, cuando voy a coreografiar no pienso en que los bailarines están flotando, pienso en que voy a hacer una coreografía. Trato de incorporar casi todos los elementos que para mi tienen que ver con armar una obra.

 

¿Cómo se relacionó su lenguaje coreográfico con el de Doug Varone?

Él piensa muy parecido. Maneja muy bien el grupo de personas, la música, la velocidad, la interrelación entre los bailarines, el sentido que tiene del espacio, que no tiene sentido y de repente tiene un sentido y de golpe deja de tenerlo. Muy predecible pero muy complejo, es decir, que está pensado, no es así nomás. Yo tengo más libertad en el movimiento porque no tengo un estilo, me permito diferentes búsquedas más internas del movimiento. Obviamente debe haber algo que me caracterice, siempre la búsqueda de una forma, pero no sigo una corriente de danza.

 

¿Cómo armaron el proyecto?

Fuimos trabajando el proyecto por Internet, Skype, mail… Hace poco, Varone vino una semana a Buenos Aires y trabajamos con él. Según el programa, vamos a estar en residencia en una Universidad que está en el Up Stage New York con un schedule de ensayos súper intenso, durante tres semanas para terminar de crear la obra. Y después nos vamos a Brooklyn porque la última semana es para la puesta en el teatro.

 

¿Qué música eligieron?

El eligió música de Steve Reich, que es muy contemporáneo, y para mi es un desafío, porque es muy difícil, es imposible de contar y por momentos tiene mucha velocidad… Hacer 30 segundos de algo de mucha velocidad no es lo mismo que 30 segundos de “me quedé quieta mirando el infinito”. Pero me parece que va a funcionar bien.

 

¿Cómo repercute esta experiencia en su compañía?

Hay aspectos muy positivos para mis bailarines con esta posibilidad de bailar con otros bailarines que tienen muy buena formación y a la vez manejan un lenguaje de movimiento muy particular. Es confrontarse a una experiencia profesional que rara vez te pasa. Y eso se contagia en todo, se refleja también en la coreografía. Y claro, toda la logística: estar viviendo en una universidad, trabajar en un teatro, ensayar exclusivamente para eso. Es una concentración ¡un retiro dancístico!


Transmisión

Son cinco las funciones programadas en Nueva York, y una de ellas será transmitida en vivo en el Centro Cultural San Martín de Buenos Aires. “La función del viernes 11, a las 20:30 (hora argentina) se va a transmitir en vivo por internet en el Centro Cultural San Martin, con una post performance discussion, una charla con los artistas, en la que el público argentino va a poder hacernos preguntas en directo”, explicó Brenda Angiel.


 
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