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Informe: Danza y TV (1) Imprimir E-Mail
Ediciones 2007 - Junio 2007
domingo, 10 de junio de 2007

Bailando por… TV

  
Por Diego Llumá

Fotos: Nadia Ingaramo (gentileza Canal 7) e Ideas del Sur

 

La televisión argentina recurre a la danza para convocar multitudes. Este auge novedoso está atravesado, potenciado, por el juego bidireccional de influencias entre la sociedad y los medios de comunicación de masas. El que más eficazmente expresa esta relación, es también el que más claramente interviene en la imposición de agendas, usos, costumbres, modas: la televisión. En el siguiente informe, algunos de sus protagonistas, directores y coreógrafos, develan los mecanismos de producción televisiva en su intersección con la danza

En décadas pasadas algunos films lanzaron a miles de personas a descubrir nuevas disciplinas del movimiento corporal. Flashdance (1983), por citar un ejemplo, sirvió de disparador de la danza aeróbica de los ochentas-noventas. Lógicamente ese hit se insertó en un contexto cultural determinado, en un momento de transición hacia valores sociales que hicieron posible, en este caso, fomentar la creencia de que se podía llegar a ser bailarina profesional sin pasar por academias o entrenar. En la actualidad la propagación de modas dancísticas está atada a la televisión. Si bien en la Argentina la danza estuvo incluida en las programaciones televisivas desde su origen mismo, por la dimensión del evidente impacto social y por la diversidad de formatos en la actualidad se vive un momento sin precedentes.

El baile no está circunscrito solamente a los canales de cable -donde sigue teniendo una presencia importante- sino que se hace fuerte en las emisoras de aire.Por cierto, esta tendencia no se ha generado espontáneamente. Sin pretender descubrir con precisión científica los cursos de acción que convergen en el fenómeno actual, es evidente que tiene que ver con el imperio de un estado de ánimo colectivo más volcado a la celebración que hace apenas 5 años.El hito de esta era es Bailando por un Sueño, la apuesta millonaria de Ideas del Sur, la productora de Marcelo Tinelli, que replica un concurso de danzas de salón con la participación de personajes del jet set conjugados con gente común que espera “hacer realidad” determinados anhelos materiales. Dejando de lado consideraciones ideológicas, interesa aquí el efecto expansivo de este programa y de otros del último lustro, entre los que se destacan los infantiles Floricienta y Casi Ángeles. Éstas últimas, creaciones de la dupla Cris Morena-Gustavo Yanke­le­vich (otra potencia de los medios), inventores de grandes éxitos comerciales que se basan en el estilo de la comedia musical y la danza (al igual que su antecedente de los noventas, Chiquititas).

Para algunos, el impacto de los productos de Tinelli se debe a su omnipresencia en los medios, algunos de ellos también propiedad del conductor. Por repetición, Show Match, Bailando/Cantando por un Sueño y desde hace unos meses Patito Feo (también de Ideas del Sur, dirigido al público adolescente) se impondría mecánicamente a la agenda de la sociedad.

Otros sostienen que Tinelli tiene una percepción especial para detectar tendencias latentes y explotarlas comercialmente como nadie supo hacerlo en los últimos 17 años. El debate es materia opinable que excede este informe pero que no está ausente de la reflexión que tienen sobre su propio oficio los productores televisivos.

  
La televisión pública

El fenómeno explosivo de la danza en la pantalla chica no se limita a la televisión privada de impronta comercial. Desde la consagración de una nueva gestión en Canal 7, a mediados del año pasado, los nuevos programadores se tomaron en serio la construcción de una televisión de servicio público, instrumentadora de principios afines de diversidad, educación y calidad, sin abandonar el perfil espectacular que debe tener este medio para atraer a las audiencias.

La primera movida se concretó a fines de 2006: el programa Al Colón, que conduce el Les Luthiers Marcos Mundstock (lunes, 22 hs) puso en la pantalla, además de óperas, fragmentos de obras coreográficas de estreno reciente por el Ballet Estable del Teatro Colón, con repercusiones inesperadas por parte de los teles­pectadores. La última emisión de mayo fue el programa de pas de deux de abril (Raymonda, Las Llamas de París, Grand Pas Classique y La Esmeralda) con una entrevista exclusiva al director de la compañía Raúl Candal. La producción televisiva es realizada por Canal 7, con una edición dinámica y formadora de nuevas audiencias.Sin ser estrictamente un programa musical, Afectos Especiales, conducido por el actor Víctor Laplace, suele incluir números danzados (recientemente, la primera bailarina del Teatro Colón, Karina Olmedo ofrendó un cálido homenaje sorpresa a Maximiliano Guerra). Otro de los programas de la emisora estatal que tienen presencia permanente de danza es el más convencional Folclorísimo, de los domingos.

Pero la gran apuesta musical de esta nueva etapa en el decano de los canales de TV de la Argentina, es el programa Aquí Podemos Hacerlo, de la dupla Pepe Cibrián hijo y Ángel Mahler, responsables de varias importantes piezas de teatro musical de la escena argentina de los últimos 20 años.

La idea central del programa es acompañar el montaje de una de sus obras desde la fase de las audiciones (o más bien, las “pruebas”, corrige Cibrián), a lo largo de un proceso eliminatorio, hasta forjar el elenco y estrenar la pieza en una importante sala porteña, para luego emprender nuevos desafíos.

Esta iniciativa implicó el montaje de una infraestructura administrativa ad-hoc en la emisora de Figueroa Alcorta y Tagle para procesar las fichas de los 10 mil postulantes que respondieron a la convocatoria de Aquí Podemos Hacerlo.

A las pruebas, realizadas en los estudios de Canal 7, se presentaron amateurs de todo el país e incluso del exterior (hasta de México y de Estados Unidos). Los seleccionados en las diversas instancias reciben clases de canto y danza a cargo de profesionales de renombre y larga experiencia. Juan Carlos Copes, Ricky Pashkus, Eleonora Cassano, Enrique Pinti y hasta un director del Cirque du Soleil, pasaron por los salones de entrenamiento. Además, cada entrega semanal de Aquí Podemos Hacerlo (miércoles, 22 hs) incluye un número musical interpretado por la Orquesta Sinfónica de Canal 7.

Ante tanta oferta de baile en la televisión, sea cual fuere la motivación detrás de cada producción, quizás la sociedad, su arte y la danza se vean beneficiados por la promoción inaudita que tiene la danza por estos días. Quizás no. El tiempo dirá, pero en principio los estudios de danzas recreativas se han llenado y muchos entusiastas tienen que aguardar en lista de espera para poder asistir a los cursos. Y en todos los casos, la causa identificada es, precisamente, el impulso que imprime la televisión a estas disciplinas.

 
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