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Guido De Benedetti Imprimir E-Mail
miércoles, 10 de julio de 2013

Entrevista

Una Propuesta Diferente para los Chicos

Por Paloma Portnoy

Guido De Benedetti presenta Ballet para Despertar al Niño en el Centro Cultural Borges, una producción de su compañía GDB Danza que fusiona músicas y lenguajes corporales para interpelar a toda la familia a acercarse al mundo de la danza

Después de haber sido director y durante 22 años primera figura del Ballet Estable del Teatro Colón, director Ejecutivo del Ballet Estable del Teatro Argentino de La Plata, el socio fundador y actual presidente de la escuela de danza Arte XXI sigue en movimiento. Desde su rol de músico y coreógrafo, creó su segunda obra para chicos -la primera fue El Gran Charles inspirada en Charles Chaplin en 2007-, un espectáculo cuyos bailarines principales son Carla Vincelli, Franco Cadelago y Vagram Ambartsoumian.

La propuesta es desarrollada por la compañía GDB Danza, elenco que dirige De Benedetti, que funciona como una cooperativa, y que se conforma de acuerdo a los proyectos y las necesidades de los bailarines. En esta entrevista, el director detalla los pormenores de Ballet para Despertar al Niño, una historia onírica narrada a través de situaciones que mezclan distintos estilos de música y danza.

¿Cómo surgió la idea de hacer esta obra?

Me llamaron del Centro Cultural Borges para hacer algo para las vacaciones de invierno y se me ocurrió que podía ser un ballet para chicos con canciones de chicos. Como en general ese tipo de canciones están hechas de una forma muy simple, decidí hacer la música. Es la primera vez que hago una producción completa, es un desafío hacer la música, la coreografía, el guión y todo lo demás.

La propuesta

Se trata de una joven, interpretada por Carla Vincelli, que quiere dormirse y a partir de los sueños se va comunicando
con su niño interior. Pasa por todos los juegos, por todos los cuentos y hay momentos en que se mezclan las historias de los chicos con ballets. Hay dos personajes más: el príncipe o enamorado interpretado por Franco Cadelago y la
pesadilla interpretada por Vagram Ambartsoumian, que es el lobo, el malo y el brujo, y que se va repitiendo y al que ella le hace frente. El mensaje para los chicos es que no hay que tener miedo, que una pesadilla es algo suyo que
funciona como un mecanismo de advertencia. La idea es despertar a los chicos al ballet y al mismo tiempo despertar al niño interior de los grandes a través del ballet.

¿Cómo fue el proceso creativo?

Tenía el guión que quería lograr y sabía qué era lo que necesitaba musicalmente para contar esa historia. Mientras componía y hacía arreglos pensaba en las escenas y recién cuando tuve la música vino la creación de la coreografía. Los pasos dependen del intérprete porque monto sobre la persona, viendo qué es lo que me da cada artista y teniendo en cuenta sus necesidades. Es muy importante que el bailarín no sea una cuestión simplemente técnica sino que empiece por lo artístico. Si a cada movimiento se le da un sentido, el movimiento es más fácil de hacer.

En este sentido de creación coreográfica, Carla Vincelli señala que le resulta muy fácil trabajar con De Benedetti -son pareja en la vida real- “porque él empieza a crear a través de uno. Al poner los pasos no dice cómo hacerlos, sino que deja que cada bailarín lo desarrolle. Uno tiene que mostrar lo que tiene que suceder en la obra”.

Para Vagram Ambartsoumian, lo destacable es que “las obras no son respuestas, sino que dejan un signo de interrogación para el artista, el coreógrafo y el público. Guido De Benedetti intenta que cada uno busque en su rol y en su personaje una posible respuesta a esa pregunta”.

¿Qué estilo tiene este espectáculo?

Si bien la base es la técnica clásica, fusiono muchas otras. La idea es que cada personaje pueda expresarse a través
de un lenguaje que lo identifique. Hay cuadros que son clásicos, otros de jazz, de folklore, de Muller. En cuanto a la música, aparecen algunas canciones para chicos como Puente de Avignon y el Arroz con Leche pero no son exactamente
iguales, y otras que son composiciones originales para esta obra. A su vez hay una fusión de compositores clásicos como Mozart o Brahms con cumbia, zamba o tango. Es una mélange absoluta: el estilo es la obra en sí.

¿Cómo se sintió montando un proyecto para un público infantil?

La danza es el arte corporal más popular que existe. Es algo natural como la música, son dos formas de expresarse del
ser humano. Se trata de un idioma global y el público infantil es el que menos necesita que lo estén guiando. Obviamente traté de ser más naif y el armamento psicológico de los personajes es más simple, pero los chicos están abiertos y son esponjas absolutas, y eso es bárbaro.

 


                                                    
 
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