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viernes, 10 de mayo de 2013

Tango

Con Piazzolla Como Musa

Por Carlos Bevilacqua

 

El Expresarte Ballet y el Quinteto Astormentados se asociaron para crear Astormentados, un espectáculo que en abril inauguró su segunda temporada

 

¿Cuántas veces el azar influye en nuestras vidas? Trabajos, amores, vocaciones, gustos. Todo está sujeto a las coincidencias en el espacio-tiempo. Un claro ejemplo es el espectáculo conjunto del Quinteto Astormentados y el Ballet Expresarte que acaba de inaugurar su segunda temporada en el Teatro Empire de Buenos Aires. Wálter Centurión, coordinador general de la compañía de danza, escuchaba desde su lugar de trabajo una música que lo conmovía, sin saber de dónde venía. Un día se encontró en la calle con Adolfo Trepiana, el bandoneonista que como líder del quinteto era el responsable de esos sonidos. De ahí en más, la idea de hacer algo juntos surgió naturalmente y pronto aunaron esfuerzos.

 

El resultado de la asociación fue Pensando en Ástor, un trabajo de música en vivo y danza basado en obras de Piazzolla que, que tras su estreno a mediados de 2012, inició el 14 de abril su segunda temporada con la particularidad de que se reeditará una vez por mes hasta agosto. La del repertorio musical fue una elección cantada: el quinteto se dedica a interpretar el repertorio piazzolliano (tal como sugieren desde el nombre) y eran de Ástor aquellas melodías que subyugaron a Wálter mientras cumplía con su rutina. “Es un homenaje tanto a su obra como a su personalidad. Es más: en ciertos pasajes, que son solos de la orquesta, el homenaje es explícito, porque proyectamos fotos de él sobre el fondo del escenario”, cuenta Centurión. En otros pasajes, se escucha la voz del homenajeado fijando postura respecto a la evolución que debe seguir cualquier género musical, por tradicional que sea.

 

Pero el espectáculo es sobre todo una generosa ración de música y baile. Durante casi 90 minutos, y sin interrupciones, la primera es aportada en su gran mayoría en vivo por Astormentados, un solvente grupo integrado por Juan Esteguy (piano), Emilio Longo (contrabajo), Nicolás Garay (guitarra), Javier Kase (violín) y Adolfo Trepiana (bandoneón). Ellos generan una banda sonora compuesta por logradas versiones de Revirado, Verano Porteño, Milonga del Ángel o Michelángelo 70 y Adiós Nonino, entre otras piezas del genial bandoneonista marplatense.

 

Ubicados sobre el fondo del escenario, ceden buena parte de la atención del espectador cada vez que alguno de los doce bailarines aparece para decir lo suyo con el cuerpo. La estructura de los cuadros coreográficos está formada por una mayoría de solos de parejas y algunos grupales. Virtudes y defectos se reparten de manera equitativa en casi todos los segmentos. Por un lado, es evidente el grado de elaboración de la puesta, con gran cantidad de coreografías y de diversa índole, creadas por Sebastián Huici, Jorgelina Platania, Juan Manuel Genés y Mariana Gallo, a su vez directora del espectáculo. Por otro, la ejecución mostró -al menos la noche del 14 de abril- algunas falencias técnicas significativas, de esas que opacan el todo, particularmente en las transiciones de una secuencia a otra. Más que un problema de capacidades, parece haber un problema de pretensiones, acaso excesivas. El propio Centurión admite cierta falta de acabado cuando dice: “Hace casi dos años que estamos elaborando este producto. Sentimos que está casi terminado, pero también es verdad que nos faltan cerrar algunas cosas”.

 

La riqueza del material expuesto también es de lenguajes: con base en el tango, se pueden ver recursos del clásico, del neoclásico y del contemporáneo, por momentos en interacción con los músicos, que en algunos pasajes abandonan el fondo para ocupar, de a uno, la zona media del escenario. “Hacer Piazzolla nos libera de tener que hacer sólo tango porque su música está como abierta a cualquier lenguaje. Lo cual nos viene bien porque dentro de la compañía tenemos muy pocos bailarines específicamente de tango. Somos más del clásico, del neoclásico, otros chicos vienen del folklore, hay quienes están terminando el tercer año del Taller de Danza Contemporánea del Teatro San Martín...”, había contado Wálter, unos días antes de la función.

 

Casi como un asunto aparte, el espectáculo incluye la participación de bailarines invitados. La noche del reestreno fueron Maximiliano Copello y Nadia Johnson, quienes brillaron por su musicalidad y estilo al moverse al compás de Quejas de Bandondeón. “Para junio, julio y agosto, posiblemente tengamos a una gran bailarina clásica llamada Silvina Vaccarelli, solista del Teatro Colón”, adelanta Centurión.

 

El Expresarte Ballet nació en 2008, por iniciativa de Centurión, como punto de apoyo para los bailarines del interior que se radican en Buenos Aires. Uno de sus objetivos explícitos es dar oportunidades de actuación en público a los miembros del elenco. Así lo justifica el líder de la compañía: “En Buenos Aires hay muchos bailarines y pocas oportunidades de estar sobre un escenario. Más con la situación actual de los ballets oficiales, que tienen pocas funciones. Pienso que parte importante de la formación se da sobre el escenario. Yo tuve la suerte de que me ayudaran mucho mientras me estaba formando y siento que tengo que retribuir eso, coordinando las acciones necesarias para que los chicos que se están formando tengan rodaje sobre el escenario”.

 

Hoy, quienes gozan de ese privilegio en el show reseñado son Anabella Chinellato, Christian Herrera, Evelyn Bareille Hösel, Ariel Almirón, Aldana Jiménez, Jennifer Cerrotta, Gabriel Piñeiro, Candela Liss, Juan Manuel Genés, Sabrina Ramos Carrasco, Pablo Flores y el propio Centurión, bailarín de origen formoseño que se formó entre otros con Sara Rzeszotko, Héctor Barriles, Katy Gallo, Raúl Candal y Manuel Vallejos. Sobre las tablas, acredita experiencias en Asunción del Paraguay y Corrientes.

 

La idea de abrir el juego se extiende al reparto de los segmentos solistas. “En el show hay varias disciplinas también para que todos tengan protagonismo. Armamos muchos dúos. Prácticamente todos tienen su dúo, como para que todos pasen por la experiencia de la exposición en soledad”, explica el ideólogo de Expresarte.

 

Pensando en Ástor se volverá a ofrecer los domingos 19 de mayo, 16 de junio, 14 de julio y 18 de agosto, siempre a las 20:30 hs, en el Teatro Empire de Buenos Aires.


 
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