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miércoles, 10 de abril de 2013

Entrevista

Reale y el Ballet Metropolitano estrenan nuevo ballet para niños

Por Laura Lifschitz

Desde hace más de seis años al frente del Ballet Metropolitano, el bailarín y coreógrafo Leonardo Reale dialogó con Balletin Dance acerca de la reposición de El Cascanueces y Las Princesas Encantadas y del estreno de Pinocho y Coppelia en el Mundo Real, ambas adaptaciones para niños de los clásicos del ballet

 

A la par de su actividad como integrante del Ballet Estable del Teatro Colón, Leonardo Reale es básicamente un creativo incansable. Como director del Ballet Metropolitano, este bailarín -además de repositor y ensayista- dio un salto fenomenal con su labor como coreógrafo. Siempre en busca de nuevas ideas junto al equipo de la Asociación Arte y Cultura, y en medio de la vorágine de los ensayos de tres obras para ser presentadas entre abril y mayo (dos de ellas, estrenos), Reale se desvive en esta charla con el objeto de transmitir, aunque sea sólo a través de gestos y palabras, la energía creativa con la que el ballet le permite expresarse cabalmente.

 

¿Cómo fue la primera experiencia con El Cascanueces… para el Ballet Metropolitano, en referencia a la adaptación de los ballets de repertorio para público infantil?

Siempre tuve un carácter de niño muy desarrollado. Siempre me gustó trabajar con los chicos, porque ellos tienen una entrega al trabajo muy diferente que el adulto. Lo difícil es cómo contener a un niño que se ha comprometido con una obra que debe ser representada en público sin perder el juego.

Cascanueces… se estrenó en 2011 en la Ciudad Cultural Konex, allí lo vieron 28.000 espectadores en las más de sesenta funciones realizadas hasta el día de hoy, y fue nominado a los premios ACE. Está estructurado en un acto sobre la partitura original de Tchaikovsky.

La idea surgió con Juan Lavanga, presidente de la Asociación Arte y Cultura, que fue el guionista y productor. A él se le ocurrió la idea de sumar gran parte de las princesas de los cuentos de hadas a la historia original del ballet, basada en el cuento de E. T. A. Hoffmann escrito en el siglo XIX. Nos reímos mucho armando esto, y sabíamos que si nos reíamos, iba a funcionar bien en escena. El ballet tiene muchos guiños cómicos. Es decir, tiene todo lo tradicional del ballet, y se le agregaron códigos de la cultura actual, los géneros musicales y las danzas urbanas. Además, en las escenas de combate no hay violencia. Hay que bailar muy bien, pero con un guiño que a los chicos los atrape.

Cuando termina la presentación, los chicos se acercan al escenario a dialogar con los personajes, hasta les piden autógrafos a cada una de las princesas, al Gato con Botas y a Carabosse. Las devoluciones son geniales. Y siempre tuvimos la suerte de llenar la sala.

En esta tercera temporada que se inicia en abril en el Konex, bailarán Christian Pérez, Rocío Ruiz, Rodrigo Fredes, yo mismo, Yanina Toneatto, alumnos de la Asociación, Nina Zaera, Ciro Mansilla, Matias Zeroni, Walter Centurión, Leticia Taguchi, Axel Klink, Dulce Gil y Walter Centurión, entre otros.

 

Pinocho

En Pinocho y Coppelia en el Mundo Real vamos a ver la misma estética. Al igual que en Cascanueces… hay un presentador/a, con toques muy contemporáneos y tecnológicos. Aquí los personajes son Swanilda, Franz, el Dr. Coppelius, Coppelia, Pinocho, Geppetto y el mundo de la gente de la ciudad. Va a aparecer el tema musical de Pinocho, y la rapidez y la dinámica argumentativa que hoy en día uno ve en las películas animadas.

Si bien se trabaja con la composición musical de Leo Delibes de Coppelia, cuenta con arreglos del compositor Walter Oliverio. Es una comedia en dos actos y su estreno estará encabezado por Leandro Ferreira Morais, yo, Rocío Ruiz, Lucas Erni (que se va en julio a San Francisco respondiendo a una beca otorgada en Suiza en el Prix de Lausanne), Vladislav Koltsov (primer bailarín del Ballet de Salzburgo), Rodrigo Fredes, alumnos de la Asociación, Nina Zaera, Angel Prado Lima, Matías Zeroni y Axel Klink, como figuras principales.

 

¿Cómo fue la experiencia de trabajar con elencos infantiles y juveniles en todo el país y Latinoamérica, para montar Cascanueces…?

Eso se enmarca en mi cargo de Embajador de Paz, otorgado por la UNESCO, compromiso que renuevo este 15 de abril. La compañía también es embajadora itinerante. Mi labor es llevar la paz y el mensaje de no violencia desde mi profesión. Esa es una de las razones de salir por todo el país y trabajar con niños y jóvenes, porque mi compromiso es difundir este mensaje. Por eso, tanto cuando trabajo con la compañía, como cuando lo hago con los chicos, no hay gritos. Y si los hay, son de emoción, de pasión, pero nunca de maltrato.

En Chile lo montamos con los alumnos de la Casa Richter, unido al teatro Del Lago de Frutillar y resultó fascinante. Porque además de montar la obra, en cada ciudad, doy clases. Trabajamos también con Sara Nieto en el Café de las Artes de Santiago de Chile. Lo montamos con alumnos de Silvia Chalup en Catamarca, con alumnos de Eugenia Morán en Santiago del Estero y con el Koi Ballet de Carina Odisio en Rosario. Ahora vamos con alumnos a Paraná y Venado Tuerto. Se une la gente de Buenos Aires con los chicos de cada lugar y trabajás en coordinación.

 

¿Existe una línea, una trama en sus coreografías?

Lo interpretativo es fundamental. Uno puede crear movimientos muy interesantes, muy efectistas, pero si no tiene un contenido artístico, para mí no tiene sentido. Para los chicos eso pierde todo interés, pero lo mismo sucede con un adulto. Hacer movimientos por hacer, no me sirve. Aunque he ido mutando como coreógrafo suelo empezar por temas, motivos o argumentos. Me resulta atractivo. Así fue con Suite Taurina, con Valses y Copas, los Valses de Viena y Tiempo Opuesto.

La compañía me hizo bajar a la tierra. Al principio coreografiaba sobre mi propio cuerpo, estaba en mi mejor momento como bailarín, y luego empecé a crear para el intérprete, dando todo lo que sabía para ver su crecimiento.

 

En la compañía

Es un trabajo integral, desde la técnica hasta cómo se comportan en escena, y es asombroso que a veces se logra en poco tiempo. Estamos montando dos obras en simultáneo, en dos meses, y con una tercera que se estrena el 15 de mayo en el Teatro del Círculo de Rosario (con el programa que el Ballet Metropolitano llevó a la Gira a Rusia en 2012). En febrero realizamos una audición en la que elegimos a cuatro parejas, excelentes bailarines, entre 80 postulantes, con un jurado integrado por Raquel Rosetti, Christian Pérez y Cecilia Mengele.

Empecé a dirigir la compañía hace ya ocho años, a mis 30, en el pico más alto de mi carrera como bailarín, y haberlo aceptado y ser director tan joven me salvó la vida. Es un trabajo muy complejo, somos un equipo con Juan Lavanga. No se trata solamente de armar una función llamando a primeras figuras de los grandes coliseos sino que también es “armar” bailarines, llamar a coreógrafos (Oscar Araiz, Jorge Amarante, Gustavo Mollajoli, Mario Galizzi, Paul Vasterling, Alberto Méndez, María Inés Camou, entre otros), generar una comunión artística. Muchos de nuestros bailarines hoy están trabajando en el Ballet del SODRE de Montevideo de Julio Bocca, en el Colón de Buenos Aires, en Córdoba. Esta compañía es una gran fábrica de bailarines.

 

Bailarines invitados

Trabajamos con bailarines invitados del Colón y del Argentino de La Plata, como Karina Olmedo, Genoveva Surur, Miriam Coelho, Julieta Paul, Alejandro Parente, Edgardo Trabalon, Bautista Parada y de compañías del exterior como Florencia Chinellato (Ballet De Hamburgo), Rubén Celiberti (Balletto Di Milano), Vladislav Koltsov (Ballet de Salzburgo) , Lorena Sabena (Donlon Dance Company, Alemania) y Fausto Izzi (Brasil) junto a destacados solistas como Mariana Antenucci, Luciana Barrirero, Esteban Schenone, Martin Quintana, Federico Mastromarino (ya fallecido), Leandro Ferreira, Aldana Percivatti, Larisa Hominal, Yanina Toneatto, Aldana Jimenez y Martin Parrinello Torres. De hecho, hace dos años que viene Marianela Nuñez, y yo trabajo con ella, soy su coach en Buenos Aires. Eso me hace aprender mucho y aggiornarme para la compañía.

 

¿Cuáles son los próximos proyectos del Ballet Metropolitano?

Además de las presentaciones en el Konex, vamos con Cascanueces… a Santa Fe y a Paraná en mayo. A fines de julio reinauguramos el Teatro de Punta Arenas en Chile. En noviembre hacemos una gira por la Provincia de Buenos Aires, y en diciembre vamos al Teatro del Lago de Frutillar y Temuco (Chile).

Para el año 2014 ya tenemos agendada la 2º Gala Latina Internacional de Danza en el Teatro del Lago de Frutilllar, dirigida por Marcia Haydée con Tangos de Astor, una coreografía de mi autoría. Y queremos adaptar con María Rovira su obra El Salto de Nijinsky. Como ves, toda esta organización sólo es posible con una institución, una sede como Arte y Cultura y un productor como Juan. Sin este respaldo, la compañía no existiría.


 
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