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lunes, 11 de marzo de 2013

Entrevista

Embajadora de la Danza

Por Cecilia Werle Pinto

La bailarina y coreógrafa Myrta Barvié presentó, el 13 de diciembre, la segunda edición de su libro India, Sus Danzas Clásicas, en la Embajada de la India en Buenos Aires

 

Cálida, sencilla, atenta, Myrta Barvié contiene en su menuda silueta a una gran artista que atravesó el mundo, uniendo Oriente y Occidente. Con tan solo 14 años ingresó al Ballet Estable del Teatro Colón y a los 17, fue elegida por la coreógrafa india Srimati Rukmini Devi para estudiar en el famoso instituto de danzas Kalakshetra. Lo que describe como “un sueño cumplido” fue apenas el inicio de una importante carrera.

 

¿Cómo describe el lugar de la danza en la India?

A través de las épocas la danza fue muy importante. Junto con la música formaba parte de los rituales de los templos, como una ofrenda a Dios, lo que le dio un lugar destacado en la sociedad.

Las danzas clásicas indias están muy ligadas a la religión, sobre todo dos estilos: el Bharata Natyam y el Odissi. Y tienen orígenes milenarios: el Tratado sobre Danza Clásica más antiguo del mundo está escrito en sánscrito y pertenece al primer siglo de la era cristiana. Eso quiere decir que la danza existía desde mucho antes. En los templos, algunos de los cuales tienen más de mil años, se encuentran esculturas en las que se observan posiciones en dehors, attitude, etc.

En la actualidad, las danzas clásicas indias se estudian a nivel universitario, con títulos de Licenciatura y Doctorado.

 

¿Hay en la India un significado espiritual del arte?

Sí, tanto la danza como la música tienen mucha cercanía con la vida espiritual. El yoga, como disciplina sagrada, es la unión del alma con Dios, por distintos caminos: el control mental, la devoción, el conocimiento, entre otros. Al arte y a la danza en especial lo llaman Saundaraya yoga, el camino a Dios a  través de la belleza.

 

¿Cómo influyó su dominio del ballet a la hora de estudiar las danzas clásicas indias?

Me facilitó mucho. Los maestros dicen que una bailarina de ballet tiene la mitad del trabajo hecho, ya que posee dominio del cuerpo y de la posición en dehors.

Quizás lo más difícil de aprender sea la interpretación de las emociones. En India se estudian separadamente el aspecto técnico, nritta y el arte de la expresión, abhinaya. Cada gesto está estudiado detalladamente. Esto fue algo nuevo para mí, pero muy interesante e incluso me ayudó mucho para ser más expresiva en el ballet.

 

En sus distintos viajes Myrta Barvié se especializó en los estilos Bharata Natyam, Odissi y Kuchipudi. Realizó innumerables actuaciones, no sólo en India y Argentina, sino también en ciudades de Asia, Medio Oriente, Europa, Estados Unidos y Latinoamérica. Tras difundir el conocimiento de las danzas clásicas indias como bailarina, maestra y coreógrafa, el Consejo Indio de Relaciones Culturales le encargó la realización de su libro.

 

“Desde que India alcanzó su independencia -explica Barvié- en el año 1947, toda una cultura milenaria que había sido relegada por el dominio británico, alcanzó un nivel enorme. El Consejo Indio de Relaciones Culturales, que está dentro del Ministerio de Relaciones Exteriores, es el organismo que se encarga de difundir su cultura en el mundo. Yo fui becada varias veces, primero como estudiante y después como investigadora. Hablando con ellos surgió la necesidad de contar con un libro sobre danzas clásicas indias en idioma español, ya que no existía hasta el momento. Una opción era traducir un libro del inglés al castellano, pero ellos decidieron que era mejor que yo lo escribiera.”

El libro India, Sus Danzas Clásicas se publicó por primera vez en 1996 y en diciembre último se presentó la segunda edición, ampliada, en un evento que contó con la presencia del Embajador Amarendra Khatua y destacados profesionales del mundo de la danza argentina.

 

¿Cuál es la situación de la danza clásica india en la Argentina?

En el mundo occidental en general, hay mucho interés por las culturas de oriente. Y acá mismo en Argentina hay un gran entusiasmo. Yo empecé a enseñar hace unos diez años, con un grupo chiquito de gente y cada vez venían más y más. En la actualidad tengo un grupo de alumnas muy adelantadas, que ya tienen sus propios alumnos.

 

¿Qué proyectos tiene para el 2013?

En el mes de abril, el Consejo Indio de Relaciones Culturales abrirá una sede en Buenos Aires. Será un centro cultural en el que se darán clases, conciertos y conferencias. Desde India vendrán maestros de baile, música y yoga. Allí estaré acompañando la labor del Consejo y colaborando, junto con la Compañía de Danzas Clásicas de la India que dirijo.

Para ese mismo mes el Embajador está organizando un Festival de la India, con música y danzas, así que estamos muy entusiasmados.

 


 
 
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