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martes, 10 de abril de 2012

Teatro Musical

Un tributo a Charly García

Por Daniel Sousa

 

La historia de cuatro jóvenes frustrados, perdidos en una gran ciudad, es narrada a través de las canciones de Charly García, en esta tragedia musical que escribió y dirige Valeria Ambrosio. “Quise que los artistas hablen con el cuerpo”, anticipa sobre este trabajo con coreografía de Sebastián Codega

 

Al igual que Sandro (Por Amor a Sandro) y Fito Páez (Mi Vida Con Él), ahora también Charly García tiene un musical inspirado en sus canciones. Lo dirige Valeria Ambrosio, que de esto sabe, y mucho. Formada en la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón, se hizo conocida en el ambiente artístico como escenógrafa (Jazz, Swing, Tap; El Violinista en el Tejado), primero, y luego como puestita y directora. En este último rol estuvo al frente de una trilogía de obras que homenajeó a las grandes cantantes italianas de los años sesenta, setenta y ochenta: Rita Pavone (Boccato di Cardinale), Mina (Mina, Che Cosa Sei?) y Raffaella Carrá (Ella). Entre sus últimos trabajos en la dirección se cuentan además ¡Mueva la Patria!, Las Mujeres de Fellini y Pimpinela, la Familia, todos en clave musical.

 

Y ahora Charly. O Frustrados en Baires, que es, en realidad, el título de la pieza que acaba de estrenar en la Ciudad Cultural Konex. La génesis del proyecto se conecta directamente con otra de sus creaciones. “Cuando estábamos haciendo Boccato… vino a verla Bruno Zampardi. El había escrito y dirigido una serie musical de ficción por Internet, que tuvo mucho éxito, y en aquel momento me propuso hacer una versión de esa misma historia para teatro. Me interesó e inmediatamente sentí que era Charly García quien tenía que acompañarnos en esa búsqueda”, cuenta Valeria. “Comencé a trabajar en el guión y escuchando las canciones de Charly entendí que no había otra forma de contar esta historia que no fuera ésta”.

 

¿Debe entenderse como una continuación de su serie de homenajes?

Sí, creo que había llegado la hora de rendirle tributo a un artista argentino. Y fue Charly, primero porque considero que es un genio, un verdadero artista. Y además porque me pareció lindo devolverle de alguna manera todo lo que él nos ha dado con su música, pintando esa misma música con actores, con arreglos corales, con luces, con una historia detrás. La obra original muestra a cuatro personajes que intentan alcanzar sus sueños, con todo lo difícil que es vivir en una gran ciudad, una metrópolis donde todo cuesta el doble. Mi guión incorpora otros cuatro personajes, ya que teniendo cuatro frustrados necesitaba otros cuatro seres que representaran el poder, los que le dificultan el camino a la gente que quiere crecer. Esto es algo que ocurre en todos los ámbitos de la sociedad: está el chico que es ingeniero o abogado, al que le cuesta muchísimo llegar a recibirse y que, aun con las mejores notas, no logra el empleo que hubiese querido. Y le pasa tanto al abogado como al carnicero, eh. Después de haber estado tantos años ligada al teatro yo también veo que hay mucho talento, chicos que tienen mucho para decir, pero el ámbito en que consiguen moverse es muy limitado.

 

¿Se sintió alguna vez en esa situación?

¡Ahora mismo estoy en esa situación! Me pregunto si vale la pena seguir intentándolo, seguir deseando contar algo. Yo me formé en la plástica, soy escenógrafa y concibo el teatro desde un lugar de creación. Deseo que al espectador de verdad le pase algo, que no sólo se divierta y al rato esté pensando en el bife de chorizo que se va a comer. Esa búsqueda muchas veces es frustrante porque uno se pone en contradicción todo el tiempo preguntándose si será capaz. Esta historia muestra apenas un instante en la vida de los cuatro personajes frustrados; quizás a los dos años ellos se consagran. Pero nosotros mostramos esa instancia en la que parece que todo se viene abajo y uno se replantea cosas.

 

MUSICA CON CONTENIDO
¿Qué dirá Charly?, es la incógnita que sobrevuela, inevitable. En este punto, Valeria se muestra confiada. Lo conoce personalmente porque ella tuvo a su cargo la dirección de arte del último videoclip del músico, sobre el tema Deberías Saber Por Qué. “Este es un regalo para él. Por suerte, al tratarse de un tributo no hay cuestiones de derechos en el medio. A mí me gustaría que pueda recibirlo como una devolución a todo lo que él me ha dado a mí personalmente. Le va a encantar, seguro, porque es un genio y como genio que es va a saber reconocer el trabajo de la gente que lo está homenajeando”, afirma la directora.

 

¿Qué dificultades le planteó trabajar con estas canciones?

Básicamente, que no son canciones pop con las que pueda contar una historia de amor. Charly habla de todo y lo hace con mucha poética y profundidad. El y Spinetta son los dos grandes poetas de mi generación. Yo escucho las canciones de Charly y siento que van marcando décadas. Y todas tienen su contenido, sobre todo las de Serú Girán, sobre las que nosotros basamos esta obra.

 

El elenco de Frustrados en Baires está compuesto por Luz Cipriota, Juan Gentile, Elis García, Juan José Marco (uno de los protagonistas originales de la serie televisiva), Mariana Jaccazio, Esteban Masturini, Belén Pasqualini y Roberto Peloni. Los arreglos y la dirección musical pertenecen a Gaby Goldman, y la producción general es responsabilidad de Maxi Ambrosio. “Busqué un grupo de gente que pudiera comprender este proyecto y comprometerse en contar algo que tenga un sentido. Estamos muy acostumbrados en el teatro musical a las franquicias, en las que te viene el know how, lo que yo llamo ‘la Biblia’, y ahí te marcan todo lo que tenés que hacer. Pero en eso no hay riesgo. En cambio acá podemos hacer algo que esté buenísimo o podemos hacer una porquería”, se sincera Valeria.

 

Lo corporal tiene una relevancia muy particular en esta obra. A Sebastián Codega, a cargo del diseño coreográfico, la directora le planteó como meta “que los artistas hablen con el cuerpo. No quise que bailen sino que dancen -confirma ella-. Por eso en este musical no se baila jazz, ni tap, ni swing. Tampoco danza contemporánea. Los actores expresan lo que les pide el cuerpo. Para eso lo llamé a Sebastián, con quien vengo trabajando hace ya unos años. A él le propuse que podamos usar el cuerpo más allá del virtuosismo de hacer piruetas o dar saltos. Le pedí que todas las partes del cuerpo pudieran expresar: un dedo, un pie, una mano. Por eso acá los artistas no pueden mentir; porque ya sabemos que siempre en un ensamble hay alguien que no se juega al ciento por ciento. Pero acá no. A los actores les demando que toda la carga expresiva, más allá de la fuerza de la música y de los arreglos corales, la tengan los cuerpos. Nos apoya en esto un soporte audiovisual que quisimos que no fuera el típico video que se usa en el teatro, sino algo más cinematográfico. La mezcla de todos esos ingredientes lo torna un ejercicio interesante”.

 

UN VIAJE INTERIOR

Codega, que actualmente trabaja en el Teatro San Martín en El Burgués Gentilhombre, junto a Enrique Pinti, y como director acaba de estrenar Bravo, Nino, en el Multiespacio El Juvenil, confirma que “la línea coreográfica de Frustrados… se asienta en lo expresivo. Yo soy egresado del Taller de Danza Contemporánea del San Martín y con esta obra regresé a aquel principio -comparte-. Siento que Frustrados…, en alguna medida, somos todos, por eso recurrí a mi propio frustrado interior y recuperé aquellos movimientos aprendidos en los tiempos del San Martín para transmitir sensaciones”.

 

Antes de la obra ¿qué relación lo unía con las canciones de Charly?

Estas canciones fueron mi infancia y son un recuerdo muy fuerte. Me producen nostalgia, melancolía, la cabeza y todo mi ser se abren ante estas melodías. Por ejemplo, hay en la obra un momento de mucha inestabilidad interna y externa de uno de los personajes, que debía resolver. Yo perdí a mi padre hace algunos años, enfermo de Alzheimer y Mal de Parkinson, y ahora, frente a esa necesidad de la trama, recuperé aquella imagen de él tratando de caminar y las sensaciones que me producía a mí verlo en ese estado. No quise hablar de la enfermedad pero, sin embargo, eso me sirvió para contar otra cosa.

 

“Yo asocio el proceso creativo de una obra con el momento en que me pongo a trabajar en una escultura -explica la directora-: no me gusta y la rompo, la hago otra vez y la rompo de nuevo, y luego otra vez más. Hasta que se pasa la vida y la suma de todos esos ejercicios termina siendo mi obra”, resume Valeria, feliz con este proyecto que de algún modo la refleja en cuerpo y alma.

 
 
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