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martes, 10 de abril de 2012

Teatro musical

 

Un argentino suelto en Londres

Por Daniel Sousa

 

Gerónimo Rauch, que aquí trabajó en Grease y protagonizó Jesucristo Superstar en España, debuta en junio en el West End al frente del elenco de Los Miserables

 

Probablemente, cuando audicionó para integrar el ensamble de la versión de Los Miserables que se estrenó en el teatro Opera en el año 2000, Gerónimo Rauch no imaginó que algún día llegaría a interpretar el rol protagónico. Mucho menos, que el personaje de Jean Valjean le abriría las puertas de España, donde lo encarnó en dos temporadas sucesivas en Madrid y Barcelona, hasta el 18 de marzo último. Pero lo que es seguro que no se le cruzó por la cabeza es que un video grabado con un teléfono celular le permitiría debutar en el preciado West End londinense.

 

Sin embargo, así será: el próximo 18 de junio Rauch volverá a reproducir al intenso personaje del drama romántico de Víctor Hugo, nada menos que en el Queen´s Theatre de Londres y por al menos un año. Será en la versión original del musical escrito por Alan Boublil y Claude-Michel Schönberg, estrenado en octubre de 1985 en el Barbican Theatre, que difiere de la que Rauch mostró en España, que había sido presentada por el productor estrella Cameron Mackintosh en ocasión del 25° aniversario del estreno.

 

“Por suerte -dice el actor desde Barcelona-, hasta ahora estuve haciendo la producción nueva, que fue creada para las bodas de plata, cuya puesta en escena es totalmente distinta. En Londres vuelvo a la original y me gusta tener que aprender todo de nuevo. Me atraen y necesito tener nuevos desafíos. La dirección actoral es distinta y hasta los tiempos musicales son diferentes”.

 

¿Qué sabe de lo que le espera en Londres?

Aún no está confirmado el elenco. Todos los años cambia por completo. Hace pocos días viajé a hacer un workshop con el actor que va a ser Javert, el otro protagonista. Querían ver si funcionábamos bien trabajando juntos, si las voces se empastaban y cómo dábamos físicamente. Por suerte, todo salio bien aunque aún no puedo decir quien es porque no hay una confirmación oficial.

 

¿Queda margen para aportarle un toque personal a un personaje como Valjean, que ha sido tan representado, sobre todo en Londres donde la obra es un clásico del teatro musical?

Principalmente nos eligen porque tenemos el registro vocal y porque damos el perfil físico. La dirección te va orientando para cumplir con la puesta en escena lo más fielmente posible, pero siempre sos vos el que está sobre el escenario y, en definitiva, las cosas se van haciendo a tu estilo. No podemos ser clones aunque nos pidan que respetemos los movimientos.

 

¿Cuál es el mayor desafío que le plantea este debut?

Por suerte, a este personaje lo estoy interpretando hace unos años en español y las dificultades técnicas y de actuación ya las he superado, aunque siempre se puede mejorar. Creo que mi gran desafío ahora está en el idioma. Aunque hablo inglés desde muy chico debo trabajar la dicción y el modo de decir las cosas, como si las dijera un británico.

 

LA GRAN ESCUELA

Gerónimo recuerda con emoción y nostalgia su participación en la versión argentina de Los Miserables, que protagonizaron Carlos Víttori y Juan Rodó. “Fue mi primera experiencia en musicales y la verdad es que aprendí mucho”, admite. Además de ser parte del ensamble, fue cover de dos de los personajes: Marius y Enjolras. “Esa producción fue mi gran escuela y me alegro de haber estado con uno de los elencos más maravillosos con los que me ha tocado trabajar”, sostiene.

Claro que la carrera de Rauch no quedó atada a esa obra. En 2001 fue Doody en Grease, en el Astral, y un año después se presentó al casting de Popstars, el reality musical que salía en el viejo Canal 9. Ganó y conoció el éxito fugaz, los recitales multitudinarios y la locura de las fanáticas siendo parte del grupo Mambrú. Después que la banda se disolvió, en 2005, Gerónimo volvió al teatro interpretando a Jesús en una puesta de Jesus Chirst Superstar (en inglés), en la sala Bristol de Martínez. “Fueron sólo tres funciones -recuerda-, y la última la grabamos. Cuando empezaron a buscar a un Jesucristo en España, mi amigo Zenón Recalde, que en ese momento interpretaba al apóstol Pedro, le dijo a Judas (Ignasi Vidal) que sabía de alguien que podía interpretar el rol. Vieron el video y se lo mostraron al director musical; así hasta llegar al director general. Gracias a eso me llamaron para audicionar y me dieron el papel”.

 

Ya en Europa, el actor y cantante tendió redes con otros argentinos. “Zenón es mi gran amigo, tenemos una relación casi de hermanos. Y hasta hace poco estuve trabajando con Guido Balzaretti, que hizo de Marius en Los Miserables. También quiero y admiro a Silvia Luchetti, que en Buenos Aires fue Cosette y ahora interpreta a María en La Novicia Rebelde”, enumera.


Conociendo su amistad con Elena Roger ¿Habló con ella de su inminente desembarco en el West End?

Sí, ambos estamos al tanto de nuestras carreras y queremos volver a trabajar juntos en un futuro. Siempre decimos eso, quizás algún día se cumpla ese deseo. (NdR: Roger había interpretado el personaje de Fantine en la versión porteña de Los Miserables).

 

¿Cómo fue que llegó a oídos de los productores británicos?

Cuando la obra pasó a Barcelona, el director asociado, Chris Key, me pidió que preparara una de las canciones en inglés y me grabó con su celular. Lo envió y pasaron muchos meses hasta que me llamaron. Cameron había estado ya en un pre-estreno y me había dicho que le gustaba mucho mi trabajo. Además, yo había participado en Londres del concierto por el 25° aniversario de la obra, en octubre de 2010 en el estadio O2 Arena.

 

¿Cómo imagina la vida allá?

No lo sé. Me mudo en mayo y me acompaña mi mujer (la bailarina coruñesa Alexia Pita). Tenemos pensado agrandar la familia, así que seguramente se dé todo allá, si Dios quiere. No podría plantearme este nuevo desafío sin su compañía.

 

¿Ella ha sido su nexo con la danza?

Digamos que sí, aunque los resultados no sean favorables (risas). Creo que uno nace para la danza o no, y en mi caso he nacido para verla y no tanto para bailarla, aunque sé de la importancia que tiene para mi profesión. De mi mujer me enamoré viéndola bailar y ella es lo que más me une a la danza.

 

¿Con qué obra o personaje le gustaría volver a actuar en Buenos Aires?

Ufff…¡qué difícil! Jean Valjean es uno. El musical Jekyll & Hyde, otro. O Judas, de Jesucristo Superstar, o El Fantasma…También hay personajes de la opera que me encantaría interpretar y voy tras ellos (Gerónimo desembarcó en la lírica en diciembre pasado en Madrid, con resonante suceso).

 

¿Cuál es la mejor anécdota que atesora de su paso por España?

Estoy instalado hace cuatro años, anécdotas tengo miles, pero quizás un gran momento fue en la última función de Jesucristo Superstar. Siempre me moría solo, colgado en la cruz, y se desvanecía la imagen, pero en la última función todo el elenco salió a escena y me veía desde abajo. Abrí los ojos y estaban todos ahí. Fue una emoción enorme.


 
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