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viernes, 10 de junio de 2011


La Bella Durmiente

Por Agustina Llumá

 

Las dos principales agrupaciones de ballet del país, separadas entre sí por 60 kilómetros, presentan este mes La Bella Durmiente en versión integral

 

El Argentino de La Plata (capital provincial de Buenos Aires) realizará una versión coreográfica de su director Mario Galizzi con los protagonistas de la Opera de París Ludmila Pagliero (ver entrevista) y Yann Chailloux.

 

Mientras que el Ballet Estable del Teatro Colón dirigido por Lidia Segni mostrará la versión de Karl Burnett encabezada por los bailarines del Houston Ballet de Estados Unidos Karina González y Connor Walsh.

 

La Bella Durmiente integra la trilogía de Piotr Ilich Tchaikovsky, estrenado en 1890 en el Teatro Mariinsky de San Petersburgo, con coreografía de Marius Petipa, sobre el cuento publicado en 1697 del francés Charles Perrault La Bella Durmiente del Bosque (basado a su vez en un cuento de hadas popular nacido de la tradición oral europea).

 

El cuento que tan magníficamente Walt Disney llevó a la pantalla grande como dibujo animado, relata la vida de la princesa Aurora desde su nacimiento hasta su casamiento. En el interín hadas, brujas, embrujos, donación de dotes, fiestas en el palacio y fragmentos de otro cuentos como el Gato con Botas, El Pájaro Azul o Caperucita Roja se entremezclan para acompañar los cien años en que todo un reino permanece dormido a la espera del amor verdadero, o al menos, de un príncipe que quiera besar a la princesa.

 

Es uno de los ballets integrales del repertorio clásico tradicional que no pueden dejar de verse, menos aún con los invitados provenientes de la Opera de París origen del ballet clásico que pueden ofertar el preciso estilo que la obra merece.

 

El cuento no era tan encantador, en ninguna de las versiones alemana o francesa (los hermanos Grimm para La Bella Durmiente y Charles Perrault La Bella Durmiente del Bosque. Las siete hadas (13 para los primeros) ofrecen a la princesita en su bautismo belleza, bondad, gracia, baile, canto y tocar instrumentos musicales (los Grimm incluyen la inteligencia). El hada malvada entonces furiosa porque no la han invitado hechiza a la pequeña: “a los dieciséis años te pincharás con una aguja y morirás”. Por suerte la séptima hadita buena -que todavía no había ofrecido su don- modifica la maldición cambiando la muerte por el sueño profundo.

 

El Rey ordenó que se destruyan todas las agujas (husos en el ballet) del reino, sin embargo fue en vano pues en la fiesta de cumpleaños de sus (quince o) dieciséis, la princesa se pincha y se duerme. Su padre la coloca en un lecho de oro y plata (cristal en el ballet), y nuevamente interviene el hada buena para dormir a todos en el palacio, que inmediatamente es tapado por un frondoso bosque que crece a su alrededor.

 

Cien años más tarde un apuesto príncipe montado en su corcel, pasa cerca del lugar y su caballo se detiene bruscamente, el bosque impenetrable se abre ante sus ojos, ve el castillo, e  intrigado, decide entrar (el Hada Lila es quien le enseña el camino en el ballet y le explica que dentro está la princesa). Todos dormían, pero cuando vio a la princesa, asombrado por su belleza la besó en las mejillas (actualmente en la boca): ella despertó y también el resto de los habitantes del castillo, que contentísimos se pusieron todos a bailar. Al día siguiente se realiza una gran boda para unir a los enamorados. Las versiones (Grimm-Perrault, ballet) varían luego del despertar de la princesa.

 

En la puesta coreográfica, las intervenciones de Carabosse (hada mala) y el Hada Lila (hada buena) ocupan papeles fundamentales en la historia.

 

Ludmila Pagliero

Entrevista exclusiva

 

Ludmila Pagliero primera bailarina argentina que integra el ballet de la Opera Nacional de París (Francia), y lógicamente primera en haber ascendido a la categoría mayor del elenco, ha estado preparando sus actuaciones platenses en su escaso tiempo libre.

 

“La temporada de la Opera Nacional de París aun no ha terminado. Mis días empiezan muy temprano, clase a las 10, ensayo de La Bella Durmiente de 11 a las 13:30 hs y después mis ensayos de la Opera hasta las 19. Tanto mis días de descanso como si termino antes, vuelvo a trabajar por el Ballet Argentino de La Plata, lo dedico a La Bella Durmiente”, señaló Pagliero a esta revista.

 

“Esta preparación del rol y del ballet en su contexto general, “la estoy haciendo junto a Aurelie Dupont bailarina Etoile de la Opera de París, quien ha trabajado mucho para La Bella Durmiente junto a Patricia Ruanne responsable de muchos de los ballets de Rudolf Nureyev”, agregó orgullosa la argentina. “Aunque la versión no es exactamente la misma, es uno de los pocos ballets clásicos que ha sido el menos transformado. Esto me permite poder fusionar estas dos adpataciones, y seguir siendo fiel a la versión de Mario Galizzi”.

 

Antecedente

Ludmila Pagliero había interpretado la obra en su paso por el Ballet Municipal de Santiago de Chile. Allí conoció las virtudes y dificultades de la puesta, que asegura son muchas. “Demanda un esfuerzo físico muy fuerte. Es uno de los ballets clásicos más largos, donde el cansancio se hace sentir”.

 

En cuanto a la composición del personaje la bailarina expresó que aunque parezca que encarnar a la princesa sea sencillo o poco interesante, en realidad  “es todo lo contrario. Es un rol complejo, donde la bailarina puede mostrar tres etapas diferentes. El primer acto comienza con el festejo de sus 15 años, una joven princesa que no ha conocido ni la traición, ni el dolor. El día más importante de su corta vida ha llegado, el día donde ella debe elegir un príncipe para casarse.

 

Este acto termina con la traición de Carabosse y la desesperación de esta joven Princesa que ha sido engañada.

 

En el segundo acto la visión de La Bella Durmiente debe ser muy dulce. A diferencia de lo que puede ser el segundo acto de Giselle, La Bella Durmiente aparece frente al Príncipe como una aparición que lo llama y lo enamora para que venga a salvarla. Debe ser más dulce y delicada.

 

Después del gran beso que despierta a la princesa, llega el tercer acto, cien años después de esa fiesta donde todo se transformó en sombras. Cien años después, la madurez, la mujer, el camino a devenir una reina”.

 

Junto a Yann Chailloux

En Argentina será casi el debut de la pareja. “Es la primera vez que trabajo con él para una obra compleja. Tuvimos la oportunidad de compartir muchas galas, y ver su progresión y su trabajo muy inteligente. Es un bailarín joven, con mucha energía y ganas de trabajar. El compartir esta aventura junto a él, me motiva mucho, primero por su talento y su frescura, y el poder darle esta oportunidad podrá contribuir a su carrera de forma muy positiva. Su rapidez y concentración hacen que sea muy fácil el trabajo en conjunto”.

 

Lo que se viene

“En estos momentos estoy preparando Rain de Anne Teresa de Keersmaeker, ballet contemporáneo que debuta el 25 de mayo. La semana que viene empiezo a trabajar Les Enfants du Paradis de Jose Martínez, ultima producción de la Opera Nacional de París que ya he bailado en 2008. También tengo confirmadas unas galas por Valencia (España) y Estados Unidos. Y para el comienzo de la temporada 2011-2012 interpretaré La Source una creación de Jean Guilleaume Bart.

 

He tenido en estos últimos tiempos mucho trabajo, muchos encuentros con coreógrafos como Mats Ek, y también muchos clásicos. La vida en la Opera Nacional de París es realmente una aventura, tratamos todo tipo de estilos con los coreógrafos del momento. O como hace unas semanas que fui manequin para Christian Lacroix para la nueva temporada de moda que viene. Es una suerte que sigo agradeciendo a Dios todos los días”.


 
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