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viernes, 10 de diciembre de 2010

Bailar con Compromiso

Por Mariana Fernández Camacho

Durante el mes de noviembre, la Compañía Nacional de Danza Contemporánea se presentó a sala llena en el Teatro Cervantes. Tres de los bailarines fundadores hablaron con Balletin Dance del largo camino recorrido y de lo que vendrá

No hay mal que dure cien años ni que por bien no venga, dicen los refranes, y de eso pueden dar fe los integrantes de la primera Compañía Nacional de Danza Contemporánea, un proyecto que surgió a partir de una desvinculación laboral. Tres años después, los diez bailarines se presentaron a sala llena todos los fines de semana de noviembre en el Teatro Nacional Cervantes, dando cierre a un año que incluyó giras por el interior, dictado de clínicas y funciones en cárceles y fábricas recuperadas.

Es que la historia tiene un final feliz, pero no todas fueron rosas: luego de bailar en destacadas compañías nacionales e internacionales y tras haber compartido casi diez años en el Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín, seis integrantes del grupo fueron apartados por el director artístico. Lejos de amedrentarse, los bailarines decidieron mantenerse juntos para completar su desarrollo profesional y preservar un patrimonio intangible: la dinámica grupal adquirida.

Con esta motivación y el objetivo de promover la inclusión de la danza contemporánea en la sociedad, Ernesto Chacón Oribe, Pablo Fermani, Victoria Hidalgo, Bettina Quintá, Wanda Ramírez y Jack Syzard le presentaron un proyecto al entonces secretario de Cultura de Nación, José Nun. Al poco tiempo, los seis artistas fundaron la Compañía Nacional de Danza Contemporánea, con una inédita dirección colegiada que fomenta que todos los integrantes puedan dar su opinión o visión del trabajo que están haciendo.

Ernesto Chacón Oribe: Tratamos de hacer más democrático el espacio de trabajo. Y esta forma hace que realmente el proyecto sea de todos, y no que para algunos sea un trabajo y nada más. Al ser algo colectivo, deja de ser un trabajo y casi se transforma en un proyecto personal, que mientras que en las compañías suele ser del director, acá es de cada integrante. Creo que lo estamos logrando. Tanto del personal técnico, como del administrativo y artístico. Colaboramos entre todos, por más que cada uno tenga su función, y prestamos atención a las necesidades del otro.

Chacón Oribe es uno de los tres directores junto a Bettina Quintá, ambos egresados del Instituto Superior de Arte del Teatro Colón, y Victoria Hidalgo, profesora de danzas y egresada del Teatro San Martín. En la práctica, formar parte de la dirección significa quedarse todos los días entre cinco y seis horas más después de los ensayos cumpliendo el laborioso rol de gestionar. Pero, aunque no dejan de ser los tiempos burocráticos del Estado, los tres coinciden en que todo lo conseguido hasta el momento fue meteórico: la creación de la Compañía, el ingreso de bailarines y técnicos propios, la adquisición de derechos laborales y la cantidad y calidad de las obras.

Bettina Quintá: Por suerte, las autoridades que tenemos tienen mucha entereza. Es lógico, los tiempos son más lentos, pero somos escuchados y eso es muy importante. En el pasado no fuimos escuchados y cuando se trata de un monólogo es difícil contar algo, porque solo vale la palabra de una o dos personas.

Desde 1983, Mariela Queraltó es la responsable del Área de Danza de la Secretaría de Cultura de la Nación y ahora, además, coordina y participa de la gestión de este elenco nacional. Por su experiencia puede dar cifras de la titánica tarea realizada: “Lo que los chicos lograron en dos años, al Ballet Folklórico Nacional le ha costado quince. Entonces, si miramos para atrás, es lógico que estén agotados. Gestionar es muy árido, pero también es un aprendizaje”.

 

Con bombos y platillos

La presentación oficial de la Compañía fue el 26 de febrero de 2009 en su sede, el Centro Nacional de la Música y la Danza con la presencia de todos los ministros de Cultura de Latinoamérica, entre otras personalidades. En esa oportunidad se ofreció un programa mixto con coreografías propias y de Ramiro Soñez, y música de Ricardo Vilca, Astor Piazzolla, Raúl Malossetti y Francisco Canaro, dándole al evento un sello muy nacional.

ECO: Tratamos de que las obras se relacionen con lo argentino, ya sea a través de la música o de la temática: hablar de nuestra historia o de la geografía, por ejemplo. Siempre buscamos ese camino para encontrar alguna identidad nacional que nos caracterice.

MQ: Tiene obras de creación colectiva y otras pedidas especialmente. Retazos Pequeños de Nuestra Historia más Reciente, que estrenaron en el Cervantes, es de Daniel Payero, integrante de la Compañía.

BQ: Seguramente el año que viene hagamos solo obras propias y alguna reposición. No creo que se invite a coreógrafos de afuera, sino que vamos a hacer mirada hacia adentro, para experimentar más. Sobre todo porque tiene que ver con la danza contemporánea en sí misma, que rompe con las estructuras e investiga.

 

Agitado 2011

Son muchos los planes para el año próximo, pero, muy especialmente, hay un gran proyecto en la mira: presentar la obra La Patriótica.

ECO: Basada en un poema de Leopoldo Marechal que se llama La Patriótica, la estamos gestando con el Director de Música y Danza, Eduardo Rodríguez Arguibel. Ya está listo el argumento y durante el año próximo vamos a organizar la coreografía de manera colectiva. Ese es el gran proyecto 2011. Queremos que la obra sea un reflejo metafórico del nacimiento de nuestra patria: cómo nació, creció, las dificultades que ha tenido y plantear un futuro abierto.

BQ: Queremos reflejarlo desde la danza y dejarlo picando. Porque ese es nuestro rol social como artistas y esta compañía tiene esa impronta. Porque sino ¿para qué bailamos? ¿Para qué sostener una compañía de danza si no tenemos nada para llevar? El bailarín que esté acá tiene que entenderlo, no es que baila y se va, aunque en carga horaria sea eso.

Victoria Hidalgo: Tiene que haber un compromiso ideológico, porque la ideología del proyecto es muy fuerte. Entonces, para estar tenés que comprometerte.

Y ese es el mensaje que tendrán que difundir el año que viene, también, cuando organicen una audición para incorporar nuevos bailarines. La intención es sumar cuatro nuevos puestos: dos varones y dos mujeres, sobre todo para los segundos repartos.

VH: La gente que se presente estará enterada de cómo viene la mano y lo va a hacer a conciencia.

BQ: El que piensa que va a venir a ser primer bailarín se equivocó de Compañía. Acá somos todos primeros y todos últimos. Todos, todo.

VH: Claro, no hay figuras, porque la figura es la Compañía.

ECO: Y el trabajo colectivo.


 
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