Inicio arrow Octubre 2010 arrow Bienal del Caribe
Narrow screen resolution Wide screen resolution default color green color orange color

Suscripción (impresa)

Suscripción individual a la edición impresa

 

Balletin en Facebook

Seguinos en Facebook

Balletin en Instagram

 Seguinos en Instagram

Balletin en Twitter

Twitter
Bienal del Caribe Imprimir E-Mail
lunes, 10 de mayo de 2010


 

Internacionales

Cuba

 

Bienal de Danza del Caribe: una plataforma para la danza

Por Mercedes Borges Bartutis desde La Habana

 

MalSon, la obra que Susana Pous creara para la compañía cubana DanzAbierta, se alzó con el premio en la categoría de Grupo, en la Segunda Bienal de la Danza del Caribe que tuvo lugar recientemente en La Habana, con la contribución de Culturesfrance y del Consejo Nacional de las Artes Escénicas como los organizadores cubanos

 

El evento es ya un espacio visible para el encuentro entre bailarines, coreógrafos, y profesionales de la danza que producen en el área, tanto en la zona insular como en la continental, así como en el diálogo con otros gestores y artistas del mundo.

 

El espectáculo de Susana Pous con música de X Alfonso, uno de los artistas más interesantes que muestra Cuba hoy, ganó el concurso por mayoría de votos, en una reñida disputa con Peso, pieza concebida por la coreógrafa cubana Sandra Rami, dentro de su espacio de experimentación en Teatro El Público, una de las compañías más prestigiosas de las artes escénicas de la Isla. Y justamente fue Peso la otra propuesta, en competencia, más seductora dentro de la Bienal.

 

Susana Pous es una artista española que vive y trabaja en Cuba hace bastante tiempo. Su espectáculo Malson, abre con secuencias de movimientos bien atractivas y deja claro que de estos tiempos hay que reinventar la danza. El espectáculo, muestra sujetos atrapados entre las desilusiones y la seducción de la vida, que aún difícil se hace hermosa y encantadora.

 

Por otro lado, el jurado de la Bienal de la Danza del Caribe dejó desierto el premio en el apartado de Solo, al considerar que las obras presentadas mostraron debilidad en su propósito e intención artística. Sin embargo, indicó realizar acciones que contribuyan al desarrollo de algunos coreógrafos participantes, en esta categoría, y les permita dialogar con otras experiencias.

 

Por ello determinó conceder invitaciones para participar en el Festival de Montpellier Danse 2010 (Francia), a Julie Adami de Guyana, así como gestionar residencias para los jóvenes cubanos Abel Berenguer y Janoski Suárez, y para Jean-Aurel Maurice de Saint-Martin (Haití).

 

La Segunda Bienal de la Danza del Caribe marcó largas e intensas jornadas en los escenarios del Teatro Mella, la Sala Llauradó, y la sala Tito Junco del Complejo Cultural Bertholt Brecht. En su inauguración, el evento mostró al Ballet Nacional de Cuba con Las Sílfides, una versión de Alicia Alonso sobre la original de Mikhail Fokine, y Acentos, una coreografía de Eduardo Blanco. Cerró la noche Súlkary, interpretada por Danza Teatro del Caribe, formación que reside en Santiago de Cuba. Esta pieza está considerada como el gran clásico de la danza moderna cubana, y esa noche inicial su hechizo hizo “saltar”, de sus asientos a los participantes de la Bienal, con una cerrada ovación.

 

Súlkary se estrenó en 1971, fue una obra creada por Eduardo Rivero, coreógrafo y bailarín perteneciente de la primera generación de la danza cubana.

 

La Bienal de la Danza del Caribe también permitió conocerse a algunos y reencontrarse a otros. La muestra que acompañó la competencia provino de coreógrafos y bailarines de más de diez países, y puso sobre el tapete interrogantes, satisfacciones, dudas, acuerdos y desacuerdos.

 

No obstante, para Noel Bonilla Chongo, director artístico asociado de la Bienal, y uno de sus principales hacedores, “por fortuna, este Caribe nuestro, tan diverso e idéntico a la vez, sigue tendiéndonos mágicas trampas para recuperar los olvidos y erigirnos en otros en la medida que volvemos a ser los mismos. Tradición e invención se unen en un universo anónimo y lo geográfico, lo histórico, lo social se hacen inclusivos en los imaginarios artísticos y en las heredades de nuestros pueblos de culturas híbridas y mezcladas.”

 

Entre las obras de la muestra, que acompañaron la competencia de la Bienal,  tuvo una gran aceptación Maravillosa, una fantástica propuesta de la ecuatoriana Josíe Cáceres y la uruguaya Federica Folco. Esta pieza surgió del proyecto coLABratorio - Encuentro Sudamericano Europeo de Coreógrafos, una iniciativa del Festival Panorama de Dança de Río de Janeiro, y con el apoyo del programa Cultural 2000 de la Unión Europea y la colaboración del Forum Internacional de Dança de Bello Horizonte, la Bienal de Dança do Ceará de Fortaleza, Artsadmin de Londres, Alkantara de Lisboa y Theatre Institut de Praga.

 

Otros espectáculos que llamaron la atención del público fueron Good Boy un desgarrante trabajo del francés Alain Buffard;  O corpo é a midia da dança? (¿Es el cuerpo el soporte de la danza?) del brasileño Vanilton Lakka, propuesta que convierte el vocabulario del break dance en un material coreográfico bien diferente; Sobrenatural de la argentina Natalia Tencer, obra que induce y paraliza el movimiento a la vez; Esto no es una danza de Díxan Garrido y Libety Martínez, dos jóvenes bailarines cubanos que se cuestionan el desnudo en la danza, y los “ingredientes” de una coreografía para que sea efectiva; y ¿Cómo se dice en Martinica “La arena de la playa”? del mexicano Javier Contreras y la martiniqueña Annabel Guérédrat, un tierno espectáculo que habla de soledades y de cómo respetar el espacio del otro.

 

El Caribe latió en esos días maratónicos, que nos ofrecieron una panorámica de las producciones del área. De destacar en las intensas jornadas vividas, fue el trabajo de los equipos técnicos de los teatros habaneros, quienes evadieron las adversidades para complacer los requerimientos más específicos de cada uno de los espectáculos, que integraron una gran programación curada por la consejera francesa de danza Sophie Renaud y el cubano Noel Bonilla Chongo.

 

Dedicada al noventa cumpleaños de Alicia Alonso en esta ocasión, el camino abierto por la Bienal de Danza del Caribe, seguirá siendo una mira propositiva en el desarrollo y visibilidad de nuestra Danza.

 
 
 
< Anterior   Siguiente >


Nueva web

Logo

Edición Nº 257 (ver siguientes ediciones en balletindance.com)