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miércoles, 11 de noviembre de 2009

Nacho Duato en Buenos Aires

La Danza no Miente, la Danza no Morirá

Por Mercedes Borges Bartutis

 

Lleno de discrepancias, con pocas opiniones a favor y muchas en contra, Nacho Duato comenzó a dirigir la Compañía Nacional de Danza de España, en junio de 1990. Era un puesto ambicionado, pero que solamente él logró mantener con una calidad incuestionable

 

Tenía todas las condiciones para hacerlo. Era un intérprete fabuloso y un coreógrafo lleno de éxitos. Sin embargo, su llegada a la formación madrileña trajo el disgusto para los bailarines que llevaban años allí. Eran asalariados de la danza que bailaban poco, pero mantenían sus contratos fijos. Casi 20 años después, Nacho Duato ha demostrado que su política inicial era certera.

 

Hoy la Compañía Nacional de España es una de las más aclamadas en los escenarios internacionales. En diciembre de este año, Duato y su tropa estarán en el Teatro San Martín de Buenos Aires. A propósito de esta visita, el famoso bailarín y coreógrafo aceptó dar una entrevista exclusiva a Balletin Dance, para comentar sobre su próxima visita a Argentina, Chile y Uruguay.

 

Hablemos sobre la situación actual de la Compañía Nacional de Danza. ¿En qué punto del camino piensa Nacho Duato que está esta formación española respecto a la danza en el resto del mundo?

No me corresponde a mi dar una opinión como esa, pero ya que me lo preguntas, creo que es una compañía que está en los primeros lugares, respecto a la danza en el mundo. Los empresarios siempre nos contratan y nos quieren llevar a los mejores teatros. Cuando revisas nuestra programación verás que las fechas están muy bien y que tenemos presentaciones en lugares muy diferentes. Por otro lado, es una compañía con una gran creatividad, con producciones nuevas, y eso también llama la atención de los empresarios. La CND es como un horno caliente de donde salen obras constantemente, no sólo con mi crédito sino con el nombre de creadores jóvenes, o  creadores invitados de gran prestigio como Jirí Kylian, Mats Ek, William Forsythe, Hans Van Manen, Ohad Naharin, entre muchos otros.

 

¿Es la Compañía Nacional de Danza una formación multinacional?

Sí lo es. La mitad de los bailarines que tengo ahora mismo no son españoles, algunos son de la Comunidad Europea, otros vienen de América o de algunos países asiáticos. Y eso me gusta mucho, porque quiero que los bailarines de mi compañía sean personas abiertas, que puedan intercambiar con diferentes culturas, que puedan hablar varios idiomas, que convivan con diversas costumbres, tradiciones. En la actulidad nada es de un solo país, la gente viene y va, y se queda donde mejor se sienta, y eso es excelente. Estás en un lugar porque te gusta, porque lo disfrutas. Somos una compañía internacional, eso nos ha enriquecido a todos.

 

Después de aquellos primeros momentos, llenos de contradicciones, ¿cómo es la relación actual de Nacho Duato con su elenco artístico?

Ahora tengo la compañía que siempre he deseado. Los bailarines que están aquí han venido porque quieren bailar conmigo, y yo con ellos. Para mi es un placer estar con mis bailarines, crear para ellos. Me responden todo el tiempo, están abiertos a mis exigencias. Me la paso fenomenal en el salón de ensayo. Estoy feliz de tener la compañía que tengo ahora. Cuando llegué aquí había gente que tenía otros intereses, muy diferentes a los míos, hoy vamos todos por una misma ruta, por un mismo camino. Pienso que nos entendemos de maravilla, y eso nos evita perder el tiempo.

 

Hablemos del repertorio que llevan a la gira por Chile, Argentina y Uruguay.

Me hubiera gustado llevar obras más grandes, pero el tamaño de los teatros donde vamos a trabajar no es suficiente. Hicimos una selección de títulos que he estrenado en un período de diez años, más o menos. En el primer programa (3 al 6 de diciembre) pondremos Por Vos Muero (1996) White Darkness (2001) y Castrati (2002). Esta última tendrá como protagonista al argentino Joaquín Crespo. Es una obra que toca el tema de aquellos cantantes masculinos castrados antes de la pubertad para preservar su voz de soprano o contralto. Por Vos Muero es una coreografía inspirada en la música española del siglo de oro, con versos de Garcilaso de la Vega; mientras que White Darkness es una reflexión sobre el mundo de las drogas y el efecto que éstas pueden tener en la sociedad. Tuve una mala experiencia en mi familia, y con White Darkness quería poner una alerta sobre el tema.

 

El segundo programa que se verá en el Teatro San Martín (9 al 13) abrirá con Gnawa (2005), una pieza que dedico a Valencia, mi ciudad natal; le sigue O Domina Nostra (2008), inspirada en la partitura del compositor polaco Henryk Górecki. Es una coreografía dedicada a Jasna Gora, una ciudad polaca símbolo de la independencia, de la Segunda Guerra Mundial, y a la Virgen Negra de Polonia. Por último, presentaremos Cobalto, un estreno bastante reciente, y que es una reflexión sobre el erotismo.

 

Chile del 25 al 28 de noviembre, Uruguay del 17 al 19 de diciembre, y Argentina, del 3 al 13 de diciembre. ¿Por qué será Buenos Aires la estancia más larga? ¿Hay alguna razón especial, o es un problema de estrategia?

Ha sido por un problema de espacio en la programación de los teatros. Creo que a los chilenos les hubiera gustado tenernos más tiempo por allá, pero no es posible. En Buenos Aires nos dieron más días y los aprovechamos, claro está.

 

¿Qué expectativa tiene con el público argentino?

Debo confesar que me muero de ganas de presentar mi compañía en Buenos Aires, me hubiera gustado ir a otras ciudades, pero no fue posible. Tengo un vínculo especial con Argentina, siempre he tenido argentinos en la compañía. Sé que hay un público que conoce de danza, y muchos grupos y compañías que hacen contemporáneo. Respeto profundamente al público argentino, nos sentimos muy cercanos, a parte del idioma que es el mismo, también hay un montón cosas en las que nos parecemos. Para mi será un encuentro emocionante. Buenos Aires es una ciudad que me gusta. Será magnífico.

 

¿Qué hará para celebrar los diez años al frente de la Compañía Nacional de Danza en 2010?

Lamentablemente no haremos celebraciones. No tenemos presupuesto. Brindaremos con una copa y nada más. Pero haremos funciones con estrenos, con obras mías y de coreógrafos jóvenes. Una de las propuestas nuevas será Jardín Infinito, una obra basada en la figura del escritor ruso Antón Chejov, que se verá en el Teatro Real de Madrid, del 17 al 26 de febrero de 2010. Está dedicado al 150 aniversario del nacimiento de este famoso escritor ruso. Lo hemos hecho en colaboración con el Festival Internacional de Teatro Antón Chéjov de Moscú, con el apoyo del Gobierno de Rusia y el Gobierno de Moscú. 2010 será un año intenso para la compañía, tendremos muchas giras y estrenos. Pero insisto, no estoy celebrando nada, es nuestro trabajo de siempre.

 

¿Cómo ve Nacho Duato el futuro de la danza, en un mundo donde la tecnología se impone cada vez más?

La gente vendrá al teatro siempre, porque la danza no miente. Creo que la gente está cansada de tanto truco, de tanto photoshop, de imágenes tan sofisticadas. Lo que emociona al ser humano es el contacto, la cercanía con el otro. Esa emoción que sientes cuando estás en una función, ese sentimiento que te da la música, el movimiento, la energía del bailarín, no lo puedes sustituir con un grupo de imágenes editadas y puestas detrás de una coreografía. La danza no morirá, creo que tiene mucho futuro. Digo que la danza durará tanto como la propia humanidad.

 

Con una carrera artística llena de éxitos, ¿hay algo que le gustaría hacer y que todavía no ha podido?

El éxito es efímero. Me concentro en la coreografía que estoy haciendo, me concentro en mi trabajo y eso me da mucha paz, me da calma. Pero algo que me gustaría mucho es tener un teatro propio para mi compañía. Creo que hemos trabajado duro y que hemos tenido resultados excelentes. Es hora de que el Ministerio de Cultura piense en esa posibilidad. Es mi sueño, para que cuando yo ya no esté, los bailarines tengan su propio espacio. Dicen que nadie es profeta en su tierra. Antes me criticaban porque tenía éxito y no estaba en España, ahora que estoy aquí me critican porque aparezco mucho en la prensa, porque mi crédito sale todo el tiempo. Aunque la Compañía Nacional de Danza no es una compañía de autor, porque hay muchas obras de otros coreógrafos, los empresarios piden mis obras, y es por eso que la CND viaja fundamentalmente con mi repertorio, pero somos muchos los que creamos. Tenemos un Taller, donde siempre se está experimentando.

 

¿Algún mensaje especial para los jóvenes bailarines y coreógrafos?

Que se concentren en su trabajo. Que tengan una base sólida para que puedan moverse en la danza con amplitud de vocabularios. Eso es fundamental. Cuando tienes herramientas sólidas para crear, el resultado será bueno.

 

Hoy la Compañía Nacional de Danza tiene más de 100 presentaciones internacionales y se mantiene haciendo giras por España. Sus integrantes provienen de países tan disímiles como Japón, Albania, Estados Unidos, Cuba, Argentina, Brasil, Italia, Alemania, Portugal, Hungría, Australia, Francia, Canadá, Holanda, Suiza, y por supuesto, España. Nacho Duato creó también la Compañía Nacional de Danza 2, que es como una especie de cantera, que alimenta a la formación profesional, pero que lleva una vida activa de presentaciones.

 

Por otro lado, funciona el Taller como una suerte de laboratorio coreográfico, y una prueba del caracter dinámico y moderno, impuesto por Duato a esta compañía. Aquí los bailarines experimentan en el terreno de la creación. Los trabajos se realizan por voluntad propia y fuera del horario laboral habitual de los bailarines.

 

Ahora, cuando le han extendido el plazo de dirección hasta 2011, Nacho Duato insiste en seguir peleando por la Compañía Nacional de Danza de España, para la que reclama un teatro, que sería como una gran casa para la danza internacional.


 
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