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miércoles, 09 de septiembre de 2009

Liturgia Clásica

Por Agustina Llumá

 

Este mes el Ballet Estable del Teatro Colón dirigido por Lidia Segni, presentará el segundo programa de la temporada, en el ciclo El Colón en Primavera con un programa mixto integrado por Pulsaciones, Vivaldi en Concierto y Sinfonía de los Salmos

 

A pesar de las dificultades por las que atraviesa nuestro primer coliseo desde hace tres años por el cierre del edificio que está en remodelaciones, y por la creación del Ente Autárquico que permitió entre otras arbitrariedades la disolución de cinco dependencias del Teatro Colón, el Ballet Estable ha continuado con esmero su trabajo artístico en lamentables condiciones.

Así el mes pasado esta cronista asistió a un ensayo de Pulsaciones, la obra que Vittorio Biagi vino a reponer para estos bailarines, a cuarenta años de su estreno mundial.

En las instalaciones del Club Hebraica, un amplio salón ha sido transformado hace tiempo en sede de la compañía de ballet para clases y ensayos. Dista mucho de tener las necesidades que un elenco de ballet necesita, sobre todo por el tema del techo bajo, separado por vigas (aún más bajas) que bien podrían costarle la cabeza a cualquier bailarina al ser levantada por un compañero, o bien para los mismos muchachos un salto alto podría desnucarlos. Sin embargo ellos ya saben dónde está cada una y pueden sortearlas durante todo el ensayo. Los bailarines tampoco tienen camarines, ni lockers, y también llama la atención la diferencia de temperatura del edificio y el salón, solamente para llegar al ascensor los artistas (transpirados) debe someterse al frío invernal que en cualquier descuido ocasionaría una tremenda gripe.

Todo esto claro está no es más que una orientación para que el lector tenga una idea más cabal del estado de situación. Lo más llamativo es que una compañía de esta envergadura pueda organizar todas las producciones y clases en ese único salón.

 

A puertas adentro, el elenco se mostró más entusiasta que nunca, Vittorio Biagi despliega energía, acompaña los ensayos con sus dos instrumentos: el cuerpo y la batería. En una mezcla de italiano y castellano el coreógrafo logró transmitir a los bailarines el clima de Pulsaciones, que a pesar de sus 40 años de vida, sigue siendo jovial como el día de su creación.

 

Vittorio Biagi montó Pulsaciones por primera vez en el Teatro Colón en 1974, lo interpretaban entre otros Lidia Segni, actualmente directora del Ballet Estable. “Ella es el alma de Pulsaciones” dijo Biagi en diálogo con esta cronista. Ella ha sido su repositora por muchos años.

En ese entonces, “dirigía el ballet Gustavo Mollajoli, y vine a poner un programa de noche completa, eran tres obras, estaba Pulsaciones, El Idilio de Sigfrido de Richard Wagner y la 7º Sinfonía de Beethoven con toda la orquesta, lo recuerdo muy claramente”.

Aquella producción, era prácticamente igual a la que se verá este mes en un escenario montado especialmente para este ciclo en el barrio de Palermo. Será “del tamaño del Teatro Colón. Tengo entendido que va a ser cubierto, así que tampoco vamos a estar pendientes del clima, aunque todavía no está clara la fecha exacta será en la segunda quincena de septiembre”, explicó Segni a Balletin Dance.

Pulsaciones se ha visto en nuestro país también a cargo del Ballet Argentino de Julio Bocca, del Ballet Argentino de La Plata, del Ballet Concierto de Iñaki Urlezaga, del Ballet del Sur de Bahía Blanca y del Ballet de Tucumán. La versión “no es igual, es más larga que la que puse a Julio Bocca, tiene más cosas, y he cambiado algún detalle, pero el 95 por ciento es el mismo”, explicó el coreógrafo.

 

En 2009

Biagi aseguró tener una conexión especial con Argentina y con bailarines argentinos. “Algo que no se puede explicar con palabras, no tengo una razón, pero me sucedió cada vez que estuve en Argentina, desde la primera vez que vine”.

 

Pulsaciones por Biagi

“Hice Pulsaciones en 1969. Este ballet tiene cuarenta años, puse doscientos ballets luego, pero Pulsaciones regresa siempre. Es muy clásica, cuando lo ves no piensas que es un ballet de 40 años. En Italia hace dos años, la televisión hizo un dvd sobre la creación de esta obra, habla una periodista que me hace preguntas, y al mismo tiempo que yo respondo, se ve el baile y la percusión. Es muy extraño. Un percusionista me ha dicho algo muy verdadero que yo no había pensado jamás. Que tiene algo de chamánico, que encomienda el movimiento a la lealtad de la vida con la música, y llega a todo el público, al niño, al viejo, al popular, al intelectual, como la danza tribal, primitiva. !Pero de primitivo no tiene nada!, tiene solamente clásico. El público normal, la gente normal, cuando piensa en el ballet clásico, se siente un poco lejos, piensa que para ver clásico necesita conocerlo. Con Pulsaciones tu lo recibes de una manera directa, como si fuera el tango, sólo que hago arabesque. El adagio por ejemplo es lo más clásico que se pueda querer”, dice Biagi narrándolo a través de los sonidos y de sus manos.

“Es como una música japonesa, tiene algo que no se comprende: le interesa a los bailarines y le interesa al público. A los bailarines les gusta pero al mismo tiempo es duro, es muy duro, pero les gusta el trabajo”.

 

Vittorio Biagi inició su carrera clásica en Genova en 1954, tres años más tarde ingresaba a la escuela del Teatro alla Scala de Milan donde comenzó a actuar en ballets y óperas. En 1959 ya era solista con coreografos de la talla de Balanchine y Massine y al año siguiente era primer bailarín en el Ballet del Siglo XX de Maurice Béjart.

Sus primeras experiencias coreográficas fueron en la compañía de Béjart en Bruselas, creaciones que recibieron cuantiosos premios. Desde 1966 a 1969 fue etoile de la Opera Comique de París, y la siguiente década lo encontró a cargo del Ballet de la Opera de Lyon que fundó y dirigió hasta 1976, cuando regresó a Italia.

En su país natal, creó varias compañías, en  diferentes ciudades, y montó sus obras en Argentina, Cuba, Estados Unidos, Francia, Suiza, Bélgica, Alemania, entre otros.

A su regreso a Italia estrenará Tango Amore e Rock’n’Roll, con su compañía Danza Prospettiva.

 

Temporada

En agosto Lidia Segni, estaba terminando el programa de primavera. “Estamos apurados terminando todo este montaje, y ahora empezamos a ensayar con Mauricio Wainrot que todavía no terminó de montar, y a fin de mes tengo a Zarko Prebil para Don Quijote completo que se estrena el 7 de octubre. Ni bien terminan esas funciones ya llega Alethe Francillon para El Cascanueces de Nureyev que en lugar de ir en el Coliseo, va en el Luna Park (22, 23, 26, 27, 29, 30 de diciembre).

 

En vistas a 2010

A pesar de todos los rumores que circulan en torno al estado de las obras edilicias en el Teatro Colón Lidia Segni se mostró en esta conversación sumamente optimista para el período del año próximo. “Estamos preparando la temporada y tratando de que sea pronto el  2010 porque queremos volver al teatro. Comprendo que la compañía merece salir de este espacio donde los chicos no tienen camarines, ni lockers, trabajan porque verdaderamente no pueden parar, pero no son las condiciones que tiene que tener una compañía. Gracias que estamos continuamente trabajando, no hemos parado, terminó Giselle y vino Mauricio Wainrot para montar Sinfonía de los Salmos, no pudo terminar porque nos agarraron las tres semanas de emergencia sanitaria por la gripe A y acá no me permitían entrar. Luego llegó Vittorio Biagi que se vuelve a Italia y tuve que priorizar su visita, por eso hicimos un impasse con Mauricio que está un poco enojado conmigo. Pero Biagi termina el sábado, Mauricio vuelve el martes, todavía me falta poner Vivaldi en Concierto, y esto va en septiembre. Inmediatamente llega Zarko Prebil para montar Don Quijote que también me va a pedir horarios.

 

Actuaciones

Si bien Lidia Segni comprende que la actuación pública del elenco en 2009 ha sido escasa, se muestra también entusiasta con el desempeño de los bailarines. “En Giselle los chicos verdaderamente se portaron bárbaro estaban contentos de hacer un ballet completo que hacía tiempo que no hacían. Le di una noche a cada bailarina para que no se quedaran sin bailar, Gabriela Alberti, Karina Olmedo y Maricel De Mitri, con sus respectivos partenaires y tres reinas de willis. Un grupo bailó en el Cervantes, llevé a una pareja a Asunción del Paraguay, otra actuó en una función en Lomas de Zamora, hay una propuesta para bailar en Rosario, donde llevaré a otras personas, para que todos bailen. Dentro de lo poco que tenemos para hacer porque la verdad es que es poco”.

 

Próximos espectáculos

• Septiembre. El Colón en Primavera: Pulsaciones de Vittorio Biagi, Sinfonía de los Salmos de Mauricio Wainrot, Vivaldi en Concierto de Lidia Segni. Segunda quincena de septiembre, escenario en Palermo al aire libre. Ciclo El Colón en Primavera.

 

• Octubre. Don Quijote de Zarko Prebil. Teatro Coliseo

 

• Diciembre. El Cascanueces de Rudolf Nureyev. Luna Park.


 

Audición

Debido a algunas licencias, mujeres embarazadas y algunos bailarines lesionados, la Dirección General y Artística del Teatro Colón convoca a una audición de selección de bailarines de fila (ocho mujeres y seis varones) para el Ballet Estable, que serán contratados (locación de obra) hasta el 31de diciembre de 2009.

Los interesados de 18 a 24 años, podrán inscribirse en la Coordinación del cuerpo en la sede del Ballet Estable (Sociedad Hebraica Argentina, calle Sarmiento Nº 2233, 8º piso) de martes a sábado de 11 a 16 hs. Tel: 4954-4377, E-mail en Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla

La prueba de selección será una clase de ballet, el lunes 14 de septiembre a las 11 hs.


 
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