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lunes, 10 de agosto de 2009

Nijinsky en Argentina

Por Martín Goyburu desde Barcelona

 

A casi cien años de la llegada de Vaslav Nijinsky a Buenos Aires, la compañía catalana Transit Dansa de María Rovira traerá en septiembre su espectáculo El Salto de Nijinsky

 

La Compañía Transit Dansa, en cuyo elenco se cuentan tres bailarines argentinos, actuará en esta gira argentina en Rosario, Córdoba, Jujuy, Santiago del Estero, Tucumán, Mar del Plata y Buenos Aires desde el 6 de septiembre, en una producción de la Asociación Arte y Cultura.

“Estoy encantada de ir a la Argentina a hacer este circuito tan grande, con un gran placer porque además tengo tres bailarines argentinos en la compañía y para ellos volver a bailar en su país es como un gran regalo” aseguró llena de entusiasmo esta catalana Premio Nacional de Danza en España en 1998. “Desde hace años mi relación con argentinos como vosotros (Balletin Dance) que nos conocimos en los festivales de Cuba o con el productor Juan Lavanga, a quien siempre le ha gustado mi trabajo -y que adora El Salto de Nijinsky- y de bailarines argentinos, ha provocado mi deseo de poder mostrar en su país mis coreografías”.

Pero además, Rovira no dejó de resaltar que gracias al auspicio de la Embajada de España la función en Buenos Aires es gratuita, “así puede asistir mayor cantidad de gente para vernos”.

 

El Salto de Nijinksy, la obra que traerán a la Argentina, nació a partir de una vieja fotografía donde el genial bailarín, está realizando precisamente un salto. “Es una foto fantástica. Después de muchos años encerrado, Serge Lifar cuando era director de los Ballet Rusos, lo fue a visitar. Hacía como unos 20 años que no se movía. Tomaba sus medicaciones, estaba tranquilo, pintaba. Es una serie de fotos que refleja ese encuentro. Lifar en una especie de barra de ballet y Nijinsky sentado ahí con la cara ida, de repente se levanta, se apoya en la barra, hay diferentes posturas de Serge Lifar y Nijinsky (por lo que dicen las crónicas, el libro y la gente con la que he hablado) de repente salta. Sólo uno. Gordo, con su traje, en una primera en flex, con los hombros hacia arriba. Esa elevación es fascinante”.

 

Sin embargo Rovira asegura que su encanto con el creador nació mucho antes de conocer esa fotografía. “Ya de pequeña estaba fascinada con Nijinsky. Leí el libro de Romola Nijinsky, claro a los 14, 15 años que es la parte romántica, la del bailarín que cambió la danza, el mundo. Romola nunca fue una buena bailarina, pero se enroló con los Ballet Rusos porque su padre era un conde húngaro muy rico, y persiguió a Nijinsky hasta casarse con él, justamente en Buenos Aires, donde haremos algún tipo de homenaje, eso provocó la ira de Diaghilev. Hace tres años se publicaron los diarios personales de Nijinsky y al leerlos tuve un shock, me horroricé al punto de no poder continuar leyendo. No era la idea que tenía. Hasta que que vi una película de un director australiano, sobre estos delirios de Nijinsky cuyas imágenes son más abstractas y mucho más alegóricas, que se asemejaban bastante a las mías. Así me atreví a retomar el libro y decidí homenajear al bailarín sin juzgarlo como persona. Me documenté mucho leyendo las memorias de Igor Stravinsky, Tamara Karsavina y Ana Pavlova. Elegí aquellas partes más místicas de lo que representaba Nijinsky y me atreví a enfrentarme a él.

 

Además de documentarme al máximo, tuvimos la suerte de que un profesor de la universidad estaba haciendo una tesis sobre genios y esquizofrénicos y fundamentalmente se dedicó a Nijinsky. Nos vino a dar unas master clases: sus fobias, Dios, la religión, la limpieza, su homosexualidad que nunca aceptó, su idolatría obsesiva con las mujeres, con la belleza de la mujer. Por último, le di una visión como la de Fuente Ovejuna, o sea Nijinsky somos todos, pienso que cualquier bailarín del mundo se siente un poco Nijinsky a veces”.

 

Coreografía

“Primeramente es un espectáculo de pura y dura danza contemporánea bailada cien por ciento. Técnicamente es complicado. El Salto de Nijinsky requiere bailarines con mucha técnica, con cuerpos súper dúctiles y que a la vez puedan bailar como Petroushka. Es un perfil de bailarín muy especial, que sea muy bueno técnicamente pero que al mismo tiempo casi no tenga huesos en el cuerpo, súper flexible. Me he basado en todas las fotos que he conseguido, porque no hay filmaciones suyas, sobre todo en sus brazos en El Espectro de la Rosa, Petroushka, La Siesta de Un Fauno. Para mí los brazos son siempre muy importantes, es el alma del bailarín. Sus fotos cobran vida, pero desdobladas: no sólo ves las fotos sino también todo lo que hay detrás”.

 

El Salto de Nijinsky se estrenó hace dos años, en el Festival Grec de Barcelona con un éxito descomunal, las entradas se habían agotado días antes del debut. La obra recibió el Premio Butaca que otorga el público.

 

Lema

Con este mundo tan globalizado diferenciarse es prácticamente imposible. Para Rovira su característica personal está en buscar ser ética con ella misma primero que nada. “Tengo un lema, que es la ética de la resistencia. Van pasando las modas, van pasando los estilos, últimamente hay muchas danzas nuevas, pero para mi la danza es una. Todo lo que es danza me gusta cuando está bien hecho, cuando la gente es respetuosa, cuando es de verdad.

 

Insisto en que hay que bailar, que la técnica es importante, que no todo vale. Hay que ser exigente con uno mismo, preguntarte mil veces -si hace falta- cuando ves algo que no te cuadra en la obra, porqué no te cuadra, y saber justificar siempre lo que haces. Yo trabajé con Martha Graham, Hans Zullig (cuando eran viejos), Merce Cunningham también fue maestro mío, Pina Bausch, Viola Faber, he tenido maestros muy mayores y todos siempre me dijeron que había que estudiar mucho. Pero cuando eres muy joven piensas que hay que bailar, tomar muchas clases y además tienes esa cosa física de estar todo el día saltando, bailando, mejorando pasos. Ahora los entiendo. Para superarte, para llegar al público, hay que estudiar, hay que leer, hay que entender. Nunca se puede parar y hay que aceptar todas las cosas nuevas de manera selectiva, poder tener el criterio (algo que hoy en día falta). Vengo de una generación en la que hemos tenido que buscar el camino que queremos, y eso nos permitió tener un abanico amplio de visibilidad con las cosas. A diferencia de las nuevas generaciones que siguen un camino indicado por terceros”.

 

Desir

Luego del estreno de El Salto de Nijinsky, Rovira se lanzó a una obra completamente diferente, “Desir es un espectáculo que significa deseo y que partió desde cero, como en el caso del escritor con la página en blanco. Me encanta contar historias de sentimientos, me gusta hablar de las relaciones humanas (que es lo que te mueve por el mundo), de la mística de la danza. Desir es abstracto. El año pasado tuve un susto grande con mi corazón, soy una superviviente de lo que es la muerte súbita y cuando vives esos momentos en los sabes que... es un extra, me han dado una prórroga y entonces ahora no quiero hacer nada que no quiera hacer. Ya lo he hecho. Quiero disfrutar, quiero ser aún más auténtica, ya no tengo que demostrar nada. Entonces me la he pasado bomba, haciendo una ilusión de mi vida. Compuse esta canción en francés, toco el piano y el espectáculo se llama Desir porque es mi deseo de vivir de nuevo, volver a encontrar el deseo de vivir en las cosas sencillas, bonitas, el placer de bailar, de disfrutar. Me basé en la estética de la película Corazonada de Coppola, y como él dice en su biografía “me arruiné, pero la gente no sabe que es mi mejor película”.

 

Variedades

“Este año ha sido muy bueno. Tenemos a Nijinsky, Desir, otra producción que es Mujeres y Shakespeare, son cuatro solos magníficos de las bailarinas tratadas como heroínas de comic. La gira a Argentina, a Croacia, estamos un mes en cartelera en Barcelona, en uno de los centros más emblemáticos, que es el teatro Romea donde surgió Margarita Xirgu, es el puro teatro Catalán por excelencia y quieren programar Nijinsky para conmemorar el centenario de los Ballet Rusos”.

 

Cascanueces

“Tenemos un encargo de hacer Cascanueces para el Teatro Liceo, que es una ocasión brutal para divertirse mucho, a mi me gusta, es un poco cursi a veces, pero la música del paso a dos siempre me ha emocionado muchísimo y me encanta el Vals de las Flores. Crearemos un mundo imaginario, para hacer un Cascanueces bailado por súper héroes de los años ‘40, Flash Gordon, las películas series B de ovnis y robots, con sus fantásticos vestuarios (de calle y disfrazados), te permite soñar mucho. El Cascanueces será un robot y el Vals de las Flores un baile de planetas. Un espectáculo para todos los públicos”.

 

Mataró

“Transit se involucra socialmente con su ciudad de residencia, Mataró, a 29 km de Barcelona. La suma de un alcalde que entiende la importancia de la cultura para la sociedad y un regidor de cultura (aunque sean de partidos políticos diferentes), ha conseguido que Mataró tenga un centro internacional de creación de pensamiento contemporáneo también apoyado por la Generalitat, la Fundación Casa de la Música Clap, que organiza el festival internacional Cruïlla, se hace el Festival Shakespeare Internacional y ahora nos van a construir un Centro de Creación para Danza, como sede de la compañía Transit.

 

El nuevo Centro Coreográfico, será inaugurado el 30 de diciembre. El sueño de cualquier compañía que llega luego de muchos años de pasar penurias. Quien persigue la consigue. Aplaudo que una ciudad como Mataró tenga estos políticos valientes que apuesten por esto, hay que amar la cultura porque es lo que hace que un pueblo, una ciudad, un país, sea algo, la cultura es el futuro de todos.

 

Una de las misiones que tenemos es poner a Mataró en el mapa cultural. Mi filosofía es: todos podemos ser lo que queremos y todos podemos hacer lo que queremos. Y cuando hay ciudadanos y políticos entusiastas ya es una coyuntura fantástica.

 

Desde este centro quiero impulsar varias cosas, organizar un festival e invitar a otras compañías para hacer residencias. He tenido la suerte de formarme en Francia, en Alemania con Pina, en Nueva York con Martha Graham, con José Limón, con Merce Cunningham, pero por sobre todo he aprendido mucho de la parte humana cuando viví en Latinoamérica (trabajé en México, Cuba, Venezuela, Costa Rica y Argentina) y siempre hay algo que me sorprende que es la humanidad, me recuerdan a mi generación cuando éramos jóvenes. Es una lucha, vamos todos en el mismo barco. Por eso quiero hacer un festival dedicado a Latinoamérica, traer bailarines, coreógrafos y maestros buenos, mayores, gente que sabe. Porque en España la danza contemporánea existe desde hace 50 años no hay gente mayor”.

 

Bodas de Plata

En 2010 Rovira celebrará los 25 años de Transit. “Tengo claro que 25 años de una compañía son muchos, y hay que festejarlos, tengo varias ideas, aparte de hacer un espectáculo muy especial, también me gustaría mucho hacer un encuentro de bailarines que han trabajado conmigo por diferentes partes del mundo”.


 
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