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Ediciones 2007 - Marzo 2007
sábado, 10 de marzo de 2007

Entrevista a Raúl Candal  

Regreso Triunfal (¿O Batalla 2007?)

por Diego Llumá
fotos: Antonio Fresco

El ex primer bailarín del Ballet Estable del Teatro Colón, Raúl Candal regresa a la Casa en la que desarrolló su carrera de intérprete. Esta vez ha sido designado para suceder a Oscar Araiz, quien se alejó de la dirección del elenco a fin de 2006

A ningún director de elencos del Teatro Colón le han resultado sencillas las cosas. Raúl Candal no va a ser la excepción. A las preocupaciones “normales” de cualquier administrador de un ballet, el Colón le adiciona complejidades particulares.
Al ex primer bailarín del primer coliseo argentino le tocará pilotear el elenco en un año singular, pues la sala permanecerá cerrada por refacciones hasta 2008, año de las celebraciones del centenario del Teatro. Sin embargo, Candal parece estar en condiciones de entusiasmo como para dar batalla.

El primer test fue un complejo ejercicio de ingenio que le permitiera montar una programación para este año. Para ello debió elaborar un inverosímil algoritmo que conjugara por un lado las aspiraciones estéticas clásicas y neoclásicas del director, los postergados anhelos de volver a ser un elenco relevante en la escena mundial, y por otro, una serie de servidumbres imposibles de eludir.

Para empezar, el elenco no está en su sede. Actuará en el Teatro Alvear, en el Coliseo y probablemente en la Sociedad Hebraica, sala en la que se desarrollará el cronograma de ensayos. De partida, esto condiciona la cantidad de intérpretes y las dimensiones de las producciones que podrá encarar el Ballet este año. Pero, además, como el Teatro debe los pagos de derechos de autor de una serie de partituras, las empresas editoriales, no están dispuestas a ceder a la sala permisos para otras obras.

Por otra parte, la inmediatez del nombramiento de Candal, impuso a su vez una serie de restricciones adicionales, sobre todo para el montaje de la temporada 2008, en la que se suponía que el Ballet Estable se sumara con obras de coreógrafos de primer nivel internacional, lo cual se complica, toda vez que, estas personalidades tienen sus contratos acordados con varios años de anticipación.

La lista de las complicaciones que deberá sortear Candal incluye un tema de arrastre desde hace muchos años, que si bien no es incumbencia del director del Ballet, tiene una incidencia importante en la limitación de su capacidad de acción: gran parte de los miembros del elenco deberían haberse jubilado hace años. Este no es un tema nuevo, basta echar un vistazo al elenco para darse cuenta de cuánta necesidad hay de provocar un remozamiento de sus miembros.
Sobre llovido, mojado. Varias de las bailarinas más jóvenes del elenco están embarazadas.

Por último, a pesar de todas estas condiciones, el presupuesto de la compañía no varió ni un céntimo del año pasado a este.

 
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