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Enero - Febrero 2007
miércoles, 10 de enero de 2007
por Diego Llumá

El patinaje sobre hielo tiene raíces profundas en nuestro país, tanto en las zonas de duros inviernos (los clubes andinos de Ushuaia, Calafate y Neuquén son los más tradicionales) como en Buenos Aires

El Palais de Glace del barrio porteño de la Recoleta, actual centro de exposiciones y de conciertos, fue a fines del siglo XIX, una coqueta pista de hielo. Enormes equipos de refrigeración funcionaban en su sótano bajo la pista de 21 metros de diámetro. Luego del cierre, el espacio se usó para patinar sobre ruedas, fue sede de orquestas de tango y hasta uno de los primeros estudios de televisión de Canal 7.

La única pista sobre hielo de los años cincuenta era la del Club Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires (GEBA) donde se formaron varios de los patinadores y entrenadores que llegan hasta nuestros días: entre ellos el presidente de la Escuela de Patinaje sobre Hielo (EPH), Ricardo Doxandabarat y el secretario de la Federación Argentina de Patinaje sobre Hielo (Faph), Ricardo Hastings, dos de las figuras claves de esta disciplina en nuestro país.

La pista de GEBA cerró poco antes de que surgieran a mediados de los ochenta, cerca de 45 pistas sólo en la Capital, una moda que podría reeditarse en 2007 con el aporte del rating de Tinelli.

Pero como las pistas no tenían en cuenta la actividad deportiva por ser poco redituable, cuando el negocio dejó de funcionar, sus dueños desmontaron las pistas y los deportistas perdieron el espacio donde desarrollar su actividad. Las crisis económicas y los cortes de electricidad del verano condujeron al cierre de casi todas las pistas hacia 1989.

De las sólo cuatro que quedaban en las inmediaciones de la ciudad, Alpina de Flores, cerró sus puertas en diciembre pasado, con lo cual sólo restan My Way en Colegiales; Winter en Caballito, y, la más apta para el deporte, The Ice Planet de Avellaneda. Dos pistas más, ubicadas en shoppings porteños, sólo se destinan a usos recreativos acotados.

La FAPH, organización que asume la responsabilidad de promover el patinaje sobre hielo en la Argentina, se encuentra en plena etapa de recomposición y cuenta con una dirigencia con objetivos bien definidos. Su nuevo Consejo Ejecutivo, fue electo a fines de octubre, tras la destitución de la entonces presidenta Sylvia San Martín de Rodríguez.

Al frente de la entidad fue consagrada Nora Igoa de Pereiro, secundada por Ricardo Hastings y Alicia Amestoy. De las dos asociaciones que fundaron la FAPH sólo la Escuela de Patinaje sobre Hielo (EPH, presidida por Ricardo Doxandabarat) sigue activa, formando patinadores en Buenos Aires y también en los clubes del interior. Recientemente se integró a la federación madre una escuela de Hockey (la ACEMHH) y otra de patinaje artístico de Bariloche (EPPASH). Otra entidad de Mar del Plata se dedica al short track (a pesar de no contar con pista alguna…) y conforma una federación aparte.

El patinaje es un deporte caro”, aseguró Pereiro a balletin dance, ante la aprobación de Amestoy. “Los patines (que llegan a costar más de mil dólares) no se producen en el país, las pistas no son las adecuadas. La ropa es especial, aunque entre nosotros se termina adaptando ropa de danza”.

Las nuevas autoridades de la FAPH consideran que el patinaje artístico es “50 % artístico y 50 % deportivo”. En los torneos se evalúan ambos criterios en el mismo nivel. “Por una parte está el mérito técnico y luego el artístico, que incluye la selección musical, la expresividad gestual, la ropa, la musicalidad del ejecutante”, explicó Amestoy. Por ello el entrenamiento de un patinador incluye elongación, danza y gimnasia. Los reglamentos son los que rigen en Estados Unidos, mientras que los cursos para la formación de instructores respetan las normas canadienses.

Para el Comité Olímpico Internacional, en las categorías indivudal y parejas mixtas (hombre y mujer) la competición incluye dos secciones: el programa corto y el patinaje libre, mientras que el ice dancing es similar al ballroom y tiene tres secciones: obligatorio, original y danza libre.
Un recurso específico de este deporte-arte es el testeo periódico, para evaluar el nivel correspondiente al patinador y/o al instructor. A partir de 2007, la encargada de supervisar los tests de nivelación será la FAPH. En el presente hay escasos instructores habilitados, que realizaron un curso semestral específico: Ricardo Hastings, las patinadoras Eugenia y María Fernanda Cerezo, Natalia Mitsuoka y Gisela Pérez Corvalán.

Nos hemos propuesto desarrollar una nueva generación de patinadores”, aseveró enfáticamente Pereiro.

Las personalidades

La salida laboral en la Argentina para los patinadores siempre fue el espectáculo. La mayoría de los profesores se forman en la práctica y por eso les faltan nociones de pedagogía y metodología” explicó Ricardo Hastings, maestro formado en la Argentina y en Estados Unidos, actual secretario de la FAPH.

Hastings de 47 años de edad, se formó también en nociones de danza con las maestras Mirta Furioso y con Rina Balver. Minutos antes de salir de vacaciones, explicó a balletin dance que la comunidad del patinaje había sido “víctima de una administración tirana” de la anterior gestión de la FAPH, pero se manifestó optimista en vista al futuro.

Siempre hay buen potencial en la Argentina, pero este es un país de condiciones adversas para deportes de invierno, no hay ni instalaciones ni financiamiento.

El instructor, asegura nunca haberse apartado del deporte, tentado por el espectáculo (“soy el último de los mohicanos”, bromeó a pesar de su renombrado carácter temperamental). Para este deportista, de 47 años, la zona sur de Buenos Aires, con centro en la pista de Avellaneda “tiene un potencial impresionante” y confía seducir a los patinadores de rueditas de estos distritos para volcarlos hacia el hielo.

Nuestro deporte no comparte la convocatoria de la danza, porque dependemos 100 % del hielo, no existe forma de simular el deslizamiento”, agregó.

Hastings es escéptico de lo que pueda traer la iniciativa de Tinelli al mundo del patinaje. “Probablemente genere un boom, pero me pregunto qué seriedad tiene esto”, dijo. “Va a ser como feria de carne, o siliconas, con vedetes bailarinas en clave televisivo-farandulera. Van a recurrir a varones surgidos del deporte sobre ruedas. Yo, por mi parte, defiendo algunos valores que no son los de la banalidad”, concluyó rotundo.


Maestro de maestros

Ricardo Doxandabarat, se inició en el hielo en el club GEBA en 1950. Entre sus múltiples funciones fue instructor de patinaje en el Casino de Mar del Plata, en GEBA y en pistas privadas, invitado de Canal 7 de San Pablo Brasil y miembro de la troupe de Holiday on Ice en giras por el exterior. Además trabajó en el programa de Pipo Mancera de los años sesenta y en el Circo Eguino. En 2000 desarrolló una pista portátil, que instala para eventos especiales y publicidades (la más recordada es la de Ades, para la que emplazó una pista en la Plaza San Martín del microcentro porteño).

Luego de una extensa carrera docente, Doxandabarat asumió como presidente de la EPH a fin de 2006. “Estoy abocado al desarrollo del deporte” aseguró en diálogo con este cronista. “Para formar un patinador, lo primero es saber. Es como hacer los deberes. En general la gente aprende los rudimentos básicos sola, como por ejemplo deslizarse y después toma clases”.
El dirigente considera que se puede comenzar a patinar a cualquier edad (él mismo tuvo un alumno de 72 años, que quería patinar con su nieto). “La persona que no tiene condiciones, larga al ratito”, aseguró.

Tenemos muy buenos patinadores en el país, alguno de ellos están en Disney on Ice”. Del universo destaca a Marina Pinal, discípula a la vez de Hastings. Ella será una de las 10 coachs contratadas por Marcelo Tienlli para entrenar a las “estrellas” que participarán del nuevo ciclo televisivo. La joven, de 23 años tomó clases en Estados Unidos y participó en una compentencia internista en México. Recientemente realizó una gira por Chile con el Circo Ruso. La jovencita explicó a balletin dance, que su formación completa incluye clases de danza con la maestra Eliana García Fisher, además de cursos de teatro.

Doxandabarat reconoce que siempre le atrajo más el espectáculo “es más entretenido”. Para el maestro, una forma de promocionar el patinaje artístico es a través del hockey. Convertido en experto en refrigeración, tiene un proyecto de crear una pista de 18 x 30 metros en Zona Norte. “El hockey es lo que empuja todo lo demás” asegura. Para esta figura, patinar en el hielo es más fácil que sobre ruedas.

Las dificultades para el desarrollo del deporte de invierno son climáticas. Por eso su interés central reside en crear buenas pistas.


Grand Prix ISU

A mediados de diciembre se clausuró el Gran Premio de San Petersburgo organizado por la Internacional Skating Union (ISU), organización madre del patinaje artístico sobre hielo en el mundo.

El torneo consagró al francés Brian Joubert quien se alzó el 16 del mes pasado con su primer final de Grand Prix, aunque fue la quinta victoria sucesiva, de las cuales cuatro las logró en sólo cinco semanas.

Joubert realizó una prodigiosa hazaña, a pesar de haberse caído al intentar un segundo salto cuádruple después de lograr una perfecta combinación de cuádruple-doble trompo piqué, un triple Salchow y un triple Axel (ver Origen del Patinaje sobre Hielo).

Fue mi cuarta competencia seguida en cinco semanas y los gané todos. Quería intentar muchos saltos cuádruples” declaró el atleta y bailarín francés.

En “Danza Sobre Hielo” -otra de las categorías de competición- se impusieron los campeones mundiales búlgaros Albena Denkova y Maxim Staviski. En “Damas” se llevó el trofeo de campeona del mundo junior la sud-coreana Yu-na Kim y en “Parejas” triunfaron los chinos Shen Xue y Zhao Hongbo patinando a la perfección La Meditation de Thaïs del compositor francés Jules Massenet.
 
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