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lunes, 10 de diciembre de 2007

Crónica de despidos anunciados

Por la redacción de balletin dance

 

En ejercicio adelantado del poder, las autoridades del Teatro General San Martín, reconfirmadas, encontraron el terreno allanado para hacer lo que hacen siempre desde hace décadas: lo que se les da la gana, con mayor o menos fortuna, pero sin rendir cuentas por ello más que a sus caprichos.

 

A mediados de año la ciudad de Buenos Aires, votó mayoritariamente a favor del proyecto de derecha que impulsa Mauricio Macri (Pro). Balletin Dance, como publicación cultural, no puede dejar de señalar los primeros traspiés en esta área. Dos secretarios de Cultura fueron desplazados antes de asumir, el segundo en medio de un escándalo.

Se decidió unificar en un mismo ministerio a Turismo y Cultura. Al frente estará Hernán Lom­bar­di, ex funcionario del fallido gobierno de Fernando de la Rua, integrante de aquel círculo de poder conocido entonces como «grupo sushi».

Lombardi confirmó a algunos nombres que lo acompañarán en su gabinete: el permanente Kive Staiff, seguirá al frente del Complejo Teatral de Buenos Aires; el ex rector del Colegio Nacional Buenos Aires, Horacio Sanguinetti, estará al frente del Teatro Colón; María Victoria Alcaraz, dirigirá el Centro Cultural San Martín. Hace su reaparición Pablo Batalla -cuestionado funcionario en el Colón bajo la dirección de Tito Capobianco- al frente del área de Gestión Cultural.

 

Ballet Contemporáneo del TGSM

Al cierre de esta edición se había ejecutado la sentencia firmada por Staiff y Mauricio Wainrot apenas los bailarines emprendieron una -por momentos errática- acción sindical por recuperar ciertos derechos básicos perdidos en los noventa.

El 30 de noviembre Mauricio Wainrot decidió no renovar los contratos de Bettina Quintá, Ernesto Chacón Oribe (delegados gremiales del ballet), Silvina Cortés, Jack Sizard, Ariel Caramés, Ana Clara Gosweiler y Guillermo Gonzáles Sevilla.

Una serie de accidentes y lesiones habían puesto de relieve la desprotección en la que se encuentra el BCTSM, sin seguro de riesgo de trabajo, ni atención médica. Los 26 bailarines se lanzaron a una confrontación sindical que, finalmente, resultó contraproducente. A partir de reclamos legítimos, pretendieron arrancar una «estabilidad» definitivamente rechazada por Staiff y Wainrot; éstos, negligentes a la hora de responder a los reclamos mínimos, radicales a la hora del dis­ci­pli­na­miento.

Sin respuestas por parte de las autoridades, los intérpretes hicieron intervenir a la seccional Capital Federal del gremio ATE, fueron recibidos por el alcalde Jorge Telermann, quien prometió una serie de cosas imposibles, con la finalidad de ahorrarse un conflicto a escasos días de abandonar su puesto.

Pero además, optaron por boicotear una gira al Uruguay, el día previo a las funciones.

Furioso, Staiff canceló el último programa de la temporada, que incluía una pieza de Angelin Preljocaj, y suspendió los ensayos y las clases.

El conflicto montó al obtener publicidad en la prensa y el final sigue siendo incierto.

 

Ballet Estable del Teatro Colón

El nuevo director del Teatro Colón, Horacio Sanguinetti, anunció que en 2008 no habrá temporada lírica. No sólo no habrá celebración del centenario del primer coliseo argentino, sino que ni siquiera habrá ópera fuera de su sala.

El personal de la sala lanzó una campaña de rechazo a esos anuncios y un acto público «en apoyo a la realización de la Temporada Lírica 2008  tal como estaba prevista y en respaldo a la continuidad de la cultura de nuestra ciudad».

Luego surgió el rumor del cierre de la Orquesta Académica, lo cual fue desmentido rápidamente por Sanguinetti.

En el Ballet también cambiarán cosas. Lo primero será la separación de Raúl Candal del elenco que conduce desde hace un año. Sin embargo, a fin de noviembre éste aún esperaba una comunicación oficial. El director del Ballet Neoclásico de Buenos Aires, y miembro del elenco estable del Colón, Guido De Benedetti, iría a ocupar su lugar.

Algunas de las primeras figuras del Ballet entre las que se cuentan Silvina Perillo, Maricel De Mitri y Martín Miranda se reunieron con Martín Boschet, del Pro de Mauricio Macri, para pedir por la continuidad de Candal. «Más que respuestas, recibimos evasivas», declaró Perillo al término de ese encuentro.

 

Macri ganó con 60 por ciento de los votos y un programa estricto de racionalización de recursos de la administración pública. Tiene el capital electoral para llevar adelante lo que propuso. Pero no todo es voluntad en política. Deberá vérselas con los gremios. Mientras no se proponga afectar los intereses del poderoso sindicato de trabajadores municipales, SUTECBA, puede ahorrarse algunos obstáculos. ATE, por su parte, seguramente seguirá insistiendo en la vieja estrategia testimonial, cómoda en la denuncia, sin creatividad ni propuestas.

La ciudadanía, mientras tanto, reclama que se dejen de lado la urgencia y las improvisaciones justificadas en otras épocas. Sigue faltando en Buenos Aires una política cultural, su planificación y continuidad en el mediano y largo plazos.


 
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