Inicio arrow Septiembre 2016 (Año 23 - Nº 257) arrow Al Interior del Flamenco
Narrow screen resolution Wide screen resolution default color green color orange color

Suscripción (impresa)

Suscripción individual a la edición impresa

 

Balletin en Facebook

Seguinos en Facebook

Balletin en Instagram

 Seguinos en Instagram

Balletin en Twitter

Twitter
Al Interior del Flamenco Imprimir E-Mail
domingo, 10 de abril de 2016

Provincias | Córdoba

Al Interior del Flamenco

Por Gabriel Vaudagna Arango desde Córdoba

Hablar de baile flamenco en nuestro país, es referirse mayoritariamente a los tablaos de la ciudad de Buenos Aires y a los cursillos que dictan bailarines profesionales provenientes de España. Pero hace algunos años el flamenco -como lo entendemos hoy- se extendió a todas las provincias, donde muchos de estos profesionales se trasladaron para dejar su impronta

La transferencia de la danza española a la profesionalización del flamenco es algo que está sucediendo y que va marcando una tendencia positiva a continuar, sobre todo en ciudades como Córdoba, Rosario y Mendoza, que tienen una marcada herencia cultural en cuanto a la cultura española, pero que a su vez se han abierto a lo nuevo, en varios aspectos. En estas urbes el movimiento de danza independiente ha crecido vinculado con los estudios particulares (academias de danza) y Universidades provinciales que proponen nuevas carreras. Incluso en el área formativa, algunos destacados maestros españoles se vinculan directamente con esos centros para venir a Sudamérica, a dictar clases o montar pequeños espectáculos, sin pasar siquiera por la Capital.

El flamenco entonces se está alineando a una forma de producción más asociada a la danza contemporánea que a la propia forma que el género trae consigo. Esto significa que no solamente aparece el tablao como lugar de desarrollo sino que los teatros y los espacios experimentales también incorporan algo del flamenco en su cartelera anual, a través de la financiación privada, sumando el rol del estado como subsidiario de proyectos culturales.

Vanesa de Córdoba es una bailaora que lleva en su haber una herencia cultural muy asociada a lo flamenco ya que su abuelo fue un gran guitarrista flamenco (Pepe Rodríguez) y su madre, profesora de baile, cantaora de coplas y flamenco (Nora Rodríguez). Casi toda su familia se dedicó al género desde siempre. Ella vivió, estudió y trabajó en Buenos Aires, en España y en Japón algunos años y ha montado diferentes espectáculos para la compañía Alma Mora creada por su madre. Ahora está trabajando en un proyecto coordinado y producido entre el Teatro del Libertador General San Martín de Córdoba y una productora independiente. El ciclo llamado Danza Pasión lleva adelante tres espectáculos: Quereme Así Piantao (Maximiliano Guerra y su Ballet del Mercosur), Divino Tango (Adrián Aragón y Erica Boaglio) y Las Cosas del Querer y Más… que produce el grupo Alma Mora inspirado en las canciones de la película española y que contará con veinte artistas en escena y músicos en vivo.

En una charla con Balletin Dance, Vanesa de Córdoba se adentró en el flamenco.

¿Cómo funciona el flamenco en Córdoba? 

Es bastante activo, y se aborda con mucho respeto y compromiso. Hay pocas academias que se dedican exclusivamente al flamenco. Habitualmente hay cursos con maestros de España que vienen a hacer gira por Argentina y llegan a Córdoba también. Existen pocos tablaos, pero se organizan eventos privados y bastantes en teatro. Desde Alma Mora promovemos mucho este tipo de acciones, tanto espectáculos en grandes teatros de Córdoba, como el Libertador San Martin o el Teatro Real, como la convocatoria de cursos de referentes de España.

¿De qué manera funciona la producción?

La producción habitualmente es independiente. Con Alma Mora contamos en muchas ocasiones con el apoyo de cultura de la municipalidad y de la provincia ya que llevamos muchos años dedicados con compromiso y somos reconocidos en el género.

¿Cómo es el trabajo durante el año de una bailaora de flamenco?

Sobre todo dar clases, participar en eventos privados. Con menos frecuencia en espectáculos de teatro como decíamos y algunas noches de tablao. El año pasado iniciamos el proyecto Tour Flamenco, con viajes de estudio a España.

¿Qué diferencias encuentra entre la forma en que se trabaja en Buenos Aires y en España?

No creo que haya mucha diferencia. El trabajo del artista es puro y brillante, acá o allá. El camino laboral es duro de roer en todas partes. En Buenos Aires hay más gente dedicada y más población también, por lo cual hay más variedad, igual que en España, pero los códigos son los mismos y el flamenco es para todos, en cualquier lugar. No hay nada que envidiar, el género evoluciona permanentemente y se populariza cada vez más y eso es bueno para todos.


 
< Anterior   Siguiente >