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domingo, 10 de abril de 2016

Actualidad

En Franca Caída

Por Agustina Llumá

Lamentablemente pareciera ser que solo nos queda mirar cómo se destruye institucionalmente al cuerpo de baile del Teatro Colón. El elenco que supo tener las máximas glorias creativas y artísticas, con puestas tradicionales y de vanguardia

Uno de los primeros síntomas de la destrucción de un cuerpo de baile, son sus propias puestas en escena. No es difícil pensar que la despreocupación del Teatro Colón por este cuerpo estable, solo sea intencional, para luego poder decir que ese colectivo es ineficiente, como si deliberadamente se eligiese aquello que arrasa con lo que tanto costó construir.

La novedad del mes, ha sido que la programación anunciada para este año corre serio riesgo, mientras el director artístico, Darío Lopérfido (a su vez, su propio jefe, como Ministro de Cultura del gobierno de la ciudad de Buenos Aires) se enfrentaba a inmensos pedidos de renuncia nacionales e internacionales (finalmente sí, renunció a uno de sus tres cargos: como director del Festival Internacional de Teatro y Danza FIBA). Bien, el Ballet comenzaba esta temporada anual con funciones de El Lago de los Cisnes, que sin mayores notificaciones, ni al público ni a la prensa, se cancelaron (por cierto las entradas nunca se pusieron a la venta). Los rumores internacionales debilitan la posibilidad de la concreción de las puestas de Onegin de Cranko y La Bayadera de Makarova y el último título denominado Mix de Clásicos ha sido modificado por un montaje de Giselle (en este último caso se festeja el cambio).

Es decir: de lo presentado por el Ente Autárquico Teatro Colón, sólo queda en pie un Don Quijote firmado por Maximiliano Guerra (seguramente tendrá la calidad de sus puestas anteriores) a fines de abril, una Noche Contemporánea en junio y una gala internacional (sin ningún artista ni programación anunciada) el 4 de septiembre.

Durante 2015 la selección del repertorio fue -en su mayoría- lastimosa, y las presentaciones del Ballet Estable del Teatro Colón fueron infructuosas (con grandes desprolijidades en todas las áreas: iluminación, escenografía, y también en las actuaciones). Se trató de un año de transición, como les gusta afirmar en casos no satisfactorios. Se suma a todo esto, sobre el final del año, un escándalo internacional vinculado a los derechos de autor y una denuncia pública (no legal) de fraude. Esto evidencia falta de capacidad para organizar, liderar, administrar tiempos, consolidar ensayos, manejar relaciones humanas e institucionales, y por qué no decirlo, también falta de buen gusto. Así se vivió 2015, con la esperanza de un año mejor por venir. Sin embargo este 2016 encuentra al elenco prácticamente sin actuaciones. Ante tal estado de situación, Balletin Dance se comunicó con la oficina de prensa del Ente Autárquico, para solicitar una declaración institucional. Luego de unos días de haber realizado las comprobaciones pertinentes dentro del propio teatro, su jefe, Hugo García telefoneó a quien escribe.

En aquella amena conversación, García explicó a esta revista, que Maximiliano Guerra sigue negando una entrevista a Balletin Dance, pero que le había indicado que fuese él quien informe que El Lago de los Cisnes no se canceló sino que se reprogramó. El jefe de prensa recalcó que la reprogramación no será pronto, que no será en el Luna Park, y que no será en el Teatro Colón, en fin que no hay fecha ni lugar. Se habló de una negociación con un estadio que se inauguraría este año en Costanera Sur de esta ciudad (todavía no está construido).

Por otro lado, Guerra (siempre a través de García) aseguró que siguen en pie las presentaciones de Onegin y de La Bayadera, y que aún no saben quién será el coreógrafo de Giselle.

Solo queda decir, que es hora, de que los máximos responsables de nuestro primer coliseo (dependiente hoy del jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta) o incluso la Legislatura porteña, hagan oídos de esta realidad, pongan las cartas sobre la mesa y tomen las medidas necesarias, para cuidar el prestigio y la calidad del Teatro Colón.

 


 

 

 
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