Inicio arrow Septiembre 2016 (Año 23 - Nº 257) arrow Llegaron los cambios
Narrow screen resolution Wide screen resolution default color green color orange color

Suscripción (impresa)

Suscripción individual a la edición impresa

 

Balletin en Facebook

Seguinos en Facebook

Balletin en Instagram

 Seguinos en Instagram

Balletin en Twitter

Twitter
Llegaron los cambios Imprimir E-Mail
jueves, 10 de marzo de 2016

Actualidad

Llegaron los Cambios

El nuevo presidente de la nación, Mauricio Macri (del partido político Pro, en alianza con otras fuerzas, bajo el nombre Cambiemos), asumió en sus funciones el 10 de diciembre, e inmediatamente comenzaron los anuncios de los cambios que había propuesto en campaña

En primer lugar, se informaron las modificaciones en la estructura del gobierno: se unieron ministerios, desaparecieron direcciones, mutaron secretarías y subsecretarías, incluso alguno de ellos, anulando leyes nacionales. En estos meses, el Estado Nacional ha cesanteado a más de 20.000 empleados. Misma cifra se calcula entre provincias y municipalidades de todo el país, y se anticiparon muchos más despidos durante marzo, en el afán de achicar el estado y eliminar de sus sedes a los funcionarios llamados “ñoquis”. Es decir, que unos 50.000 empleados estatales habrán quedado sin trabajo para fines de marzo.

En cuanto a la cultura, fueron despedidos casi todos los empleados del Centro Cultural Kirchner (que pasó a depender del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, que encabeza Hernán Lombardi), unas 600 personas. El CCK permanecerá sin actividades hasta tanto resuelvan qué hacer con el magnífico edificio (se alude a que el gobierno porteño no había emitido la habilitación municipal pertinente). Gabriela Ricardes estará a cargo de la Secretaría de Contenidos Públicos (a cargo de Tecnópolis, el CCK y la generación de contenidos del Sistema Argentino de Televisión Digital Terrestre, entre otras responsabilidades).

En el Ministerio de Cultura de la Nación, fueron unos quinientos expulsados (calculaban cerca de 900 despidos más antes de finalizar marzo),  a quienes un día, personal de seguridad les impidió ingresar a sus puestos de trabajo. Por otro lado, Inés Sanguinetti y Liliana Piñeiro, dimitieron en enero, “por razones personales”.

Si se suma a esta información, la desmedida inflación surgida desde diciembre mismo (50 % en el precio del papel, más del 600 % en electricidad y servicios en general, más del 10 % en combustible, por mencionar algunas cifras), las decisiones que reducen el presupuesto para educación, ciencia y tecnología -y obviamente también para cultura- y el reiterado discurso que señala que los precios de todo deben ser manejados por el mercado; se podría deducir que el pronóstico para el futuro no es bueno.

Ciudad

Una de las características sobresalientes de los nuevos funcionarios de cultura, es la habilidad que tienen para gestionar varios cargos simultáneamente (entiéndase en Nación, Ciudad y Provincia, combinados, o no). Darío Lopérfido, que continúa al frente del Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires (junto a dos cargos directivos en el mismo gobierno), en su rol de Director del Teatro Colón recibió a María Victoria Alcaraz como nueva Directora General del coliseo, poco antes de terminar 2015 (dividiendo el cargo en dos a partir de este año: él será Director Artístico, a cargo de la programación). En otro orden de cosas, a fines de enero, el funcionario aseguró públicamente que no existieron 30.000 desaparecidos en la República Argentina (que tal cantidad fue inventada para cobrar subsidios… entre otras frases poco felices) lo que despertó una ola de declaraciones en su contra, y pedidos de renuncia, a nivel nacional e internacional.

En el Instituto para el Fomento de la Actividad de la Danza no Oficial de la Ciudad (Prodanza) continuarán las actuales autoridades hasta tanto el Ministro resuelva cuál será su propio equipo.

Los Teatros

En diciembre se habían cancelado las conferencias de prensa en las que se anticiparía la temporada 2016 del Complejo Teatral de la ciudad de Buenos Aires y del Teatro Nacional Cervantes que continúa sin dirección (el único de Nación, obviando al CCK). Llegaban los cambios. La información mutó cada semana, siempre extraoficialmente, a través de entrevistas ofrecidas en medios masivos de comunicación. Al frente de las salas porteñas, Jorge Telerman (con Eva Halac, Diana Theocharidis y Vivi Tellas, entre otras curadoras/directoras de cada sala teatral) afirmó -de acuerdo a la última entrevista- que pronto se anunciarían oficialmente todos estos cambios: que el San Martín se reabriría en seis meses (aunque todos dicen que hasta el próximo año será imposible), el de La Ribera en mayo y el Alvear en 2017. Obras de remodelación son necesarias, aunque no se anunció un programa de acción (se haría prontamente). Esto hace suponer que los funcionarios concretarán medidas extraordinarias para garantizar que la actividad teatral porteña y la vida cultural de la ciudad, no se vea reducida. Lopérfido aseguró que se mantendrán los puestos de trabajo de todos esos empleados, reubicados en otros ámbitos culturales. Telerman, por su parte, dijo estar interesado en concursar el cargo de la dirección del Ballet Contemporáneo (que para él es neoclásico) y que proyecta recibir aportes (financieros) de fuentes privadas.

Las Revistas

La Asociación de Revistas Culturales de la Argentina (ARECIA), publicó en su informe anual de la actividad del sector, un llamado de alerta sobre la libertad de expresión. “Los datos de 2015 son alarmantes y confirman las consecuencias de los aumentos arbitrarios del papel y las maniobras corporativas en la distribución. El cierre de revistas pone en riesgo el pluralismo en el sector gráfico, cada vez más concentrado”.

Apenas 37 revistas sobrevivieron a la crisis de 2001 (entre ellas está Balletin Dance). Muchas nacieron y murieron en los últimos años. Hoy son 178 en todo el país (eran 213 el año pasado). El informe de Arecia, da cuenta del abandono legislativo que permite “un mercado de prensa gráfica concentrado y desregulado en los dos extremos de la cadena: la producción de papel y la distribución y venta. Esto es: el incumplimiento por parte del Estado de los tratados internacionales en materia de Libertad de Expresión que ordenan evitar o revertir los monopolios u oligopolios en la propiedad o control de los medios de comunicación”.

El incremento en los precios del papel impuesto en nuestro país por un monopolio (casi 70 % desde 2013), recibió su “último empujón, tras la devaluación de diciembre de 2015, que se tradujo en bruscos aumentos”. Las estrategias de sostenimiento de las revistas son múltiples, “pero en los lectores reside la mayor fortaleza de estas publicaciones”. La crisis provocada por la desregulación del mercado, que arrastró al cierre a varias publicaciones, también se llevó puestos de trabajo.

 


 

 

 
< Anterior   Siguiente >